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Fundación Judaica. De estudiantes a jóvenes maestros

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Durante las mañanas de Rosh HaShaná, los jóvenes de los programas educativos "La Posta" y "Shlijei Tzibur", condujeron las Tfilot en Parque Norte y en NCI-Emanu El.

Fueron días de tfilá profunda, de encuentro comunitario y mucha emoción. Por segundo año consecutivo, los jóvenes de Shlijei Tzibur se encargaron de diferentes momentos de la tfilá, tomando la posta de la mano del Rab. Ale Avruj en Parque Norte y de la Rab Karina Finkielsztein en Arcos.
La Congregación Israelita de la República Argentina recibió al nuevo año en un emotivo clima de espiritualidad. El minián tradicional a cargo del Rab. Simón Moguilevsky en el renovado salón Ramah y el minián igualitario conducido por el Rab. Sergio Bergman en la sinagoga histórica, fueron testigos de inspiradas plegarias y palabras de Torá, una gran participación de los miembros de la kehilá y mucha alegría.
Los estudiantes del Beit Midrash fueron los encargados de la lectura de la Torá y del toque del Shofar. 
Previo a la segunda noche de Rosh Hashaná se llevó a cabo el servicio de abuelos y nietos. Juntos pudieron disfrutar de hermosas melodías y explicaciones de la festividad, compartiendo este valorado y original espacio que reúne a las generaciones.
Compartimos con ustedes aquí las palabras de los jóvenes de los programas educativos "La Posta" y "Shlijei Tzibur":
 
Cuentan que una vez en un bote lleno de pasajeros uno de ellos, de pronto, empezó a perforar el piso debajo de su asiento.
"¿Qué haces?" – le gritó desesperado uno de los tantos que viajaban con él.
“Qué te importa” le contestó.
“¿Acaso te volviste loco?” – rugió una mujer.
"No te preocupes" – respondió el hombre mientras seguía con su tarea. –"Sólo estoy perforando debajo de mi PROPIO asiento
Hoy en día es muy fácil y más siendo joven ocuparse de cosas individuales, las salidas, la escuela o cómo me visto,  sin duda que ocuparnos solo de esto nos lleva por el mal camino, tal como dice el relato “el barco se termina hundiendo “   Es por eso que esto nos sirve para entender la importancia, de la comunidad, la importancia del trabajo grupal y que solo esto nos permite la reparación de lo dañado y la creación de nuevos proyectos.
Hace unos años, un grupo de chicos que recién habíamos realizado nuestro bar y nuestro bat MItzvá empezábamos a estudiar  torah y festividades judías. Nos encontrábamos con Kari semanalmente en el templo para compartir un espacio de estudio, en el cual poco a poco fuimos profundizando valores y temas acerca del judaísmo.
Este año se trato de algo diferente, si bien seguimos estudiando, quisimos generar proyectos que nos sirvan como vivencias.
Hicimos dos viajes a comunidades chiquitas del interior para poder compartir un Shabat y Pesaj con ellos ya que estas no tienen gente capacitado para hacerlo. En estos viajes  nos recibieron cálida y afectuosamente, se notaba en ellos un gran deseo  y necesidad de  abrir sus templos y retomar sus tradiciones que se perdieron .Ver que los pocos jóvenes y adultos que habían no sabían muchas cosas esenciales del judaísmo me dio tristeza, Saber que posiblemente en unos años esas comunidades queden vacías me genera una gran pena.
Pirkei Avot nos enseña: “No estas obligado a concluir toda la obra, pero tampoco eres libre de eludirla “
Nosotros tenemos la obligación de comprometernos con ellos y con nuestra comunidad.  Cuando uno se compromete con un proyecto se da cuenta que los valores individuales son solo una parte de la vida.
Hoy en día, puedo decir que me siento parte de esta gran comunidad, me encanta estar, uno recibe mas de lo que de da cuando hace este tipo de mitzvot.
Quiero invitarnos en este Rosh Hashaná a comprometernos con la comunidad, a entender que juntos y no haciendo solo cosas individuales podemos LLEVAR EL BARCO A BUEN PUERTO
 
SHANÁ TOVÁ UMETUKÁ
Nicolás Kroitor
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La torá nos cuenta que Adonai le pide a Abraham que  sacrifique a su hijo Itsjaak como una prueba de fe, y con el cuchillo en la mano derecha lo esta por matar, y es ahí entonces cuando un Ángel le detiene la mano.
Luego de semejante momento ven pasar un cabrito y Abraham lo sacrifica, le quita el cuerno y lo hace sonar.
Mi interpretación, es  que en ese momento, cuando Abraham toca el Shofar, libera todos los sentimientos que le produjeron aquella situación traumática, y se expresa mediante los sonidos del Shofar.
Más allá de lo que para el pueblo judío el Shofar represente, para mi simboliza sonidos que transmiten sentimientos que nosotros mismos con las palabras no podemos pronunciar ni expresar desde lo mas profundo de nuestras almas, tal como lo hizo Abraham, en aquella situación. El Shofar transmite muchas cosas y depende de cada uno, al escuchar el sonido, poder captar la importancia del mismo y del mensaje.
Si bien la Mitzvá en si es oír el sonido del Shofar, permitirnos esta segunda mañana de Rosh Hashaná, oír el sonido y que llegue hasta lo mas profundo de nosotros y poder entonces reflexionar que es lo que queremos para este nuevo año, que es lo que queremos seguir haciendo y también que es lo que queremos cambiar y mejorar.
 
Shaná Tová Umetuká
Julieta Bergman
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Rosh Hashaná es un momento decisivo. Todas nuestras ideas y pensamientos, y todo lo que queremos hacer  son analizados por nosotros mismos, para ver como seguimos y como empezamos una nueva etapa.
En estos días del año leemos la atadura de Abraham a su hijo, Itzjak, en una demostración de fe.  ¿Que tiene que ver con empezar un nuevo año y decidir cosas nuevas?
Es un momento de compromiso con la transmisión de eso en lo que Abraham creía, que quería que su hijo recibiera.
La atadura es una demostración de fe, se puede notar un poco exagerada, pero por ahí no lo es tanto, trayéndolo al hoy en día, donde todos tenemos valores que, yo en mi parte siento, debemos transmitir. La pregunta es, ¿Cómo hacemos eso?
Desde chiquita estoy dentro de la comunidad. Mis papás quisieron que tenga una educación judía, y con mucho esfuerzo me mostraron lo importante que era que este dentro y lo bien que me iba a hacer. Con el tiempo, y tras algunos obstáculos, lo fui entendiendo, fui sintiendo esa necesidad de pertenecer a esta comunidad y esa sensación de que había alguien que me quería decir algo y quería que algo me quedara.
La relación padre e hijo, puede ser la biológica, que sucede muchas veces, donde nuestros padres son nuestros guías. Pero además está la relación con un maestro, con un líder, con alguien que me transmitió algo.
Yo me siento hija de mis padres biológicos y me siento hija de esta comunidad. Siento que todo lo que querían que yo aprendiera, con el tiempo lo fui adquiriendo y entendí de a poco porque y para que estoy acá. Porque no estoy ahora en mi casa durmiendo?, cuando fácilmente lo podría estar haciendo. Hay algo, hay una atadura, hay un compromiso con mi comunidad, con mi maestra, de seguir, de continuar y de principalmente, ENSEÑAR y TRANSMITIR.
A partir de las necesidades de los jóvenes hoy, entender que es mi compromiso, que quiero asumir, hacer algo y estar ahí. Y formar a un grupo a partir de cosas que creo importantes. Hace un mes empecé a trabajar para armar un grupo de chicos que terminaron su bar y bat mitzva entre el año pasado y este.
Porque así como yo empecé un día haciendo mi bat y luego volví y me quede en la posta, hoy estoy colaborando para que otros jóvenes puedan tener la misma experiencia formadora que yo tuve.
Quiero agradecer a esas personas que confían en mi y en nuestro grupo de Shlijei Tzibur. Que ponen todo su apoyo en nosotros. Gracias Kary, en especial por siempre hacerme sentir especial e importante dentro de la comunidad.
Que este año que comienza frente a nosotros nos permita comprometernos con lo que tenemos que hacer para que otros puedan vivir y disfrutar de una comunidad viva.
 
Shaná tová!
Melody Kogan
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Shaná Tová, Agutiontef, Agutior.
En este día tan especial de Rosh Hashaná vamos a hablar de la Parashá que nos corresponde. ¿Qué nos cuenta esta porción de la Torah?
Que Ad´nai se acuerda de Sara que era estéril hasta ese momento y permite que  conciba y tenga un hijo llamado Isaac (El nombre viene de la raiz tzjok que significa reirse porque se río ante la sorpresa del evento).  Abraham tenía 100 anos cuando nació Isaac.  A Sarah le molestaba Ishmael que era el hijo que Abraham había tenido con Agar, su sirvienta. Con lo cual le indica a Abraham que los eche. Éste a pesar de no estar de acuerdo sigue el consejo de Ad´onai de que le haga caso a su esposa, y tanto Agar como su hijo se van al desierto de Beer-Shevah  con pan y un odre de agua.  El agua del odre se acabó y Agar abandona a Ishmael dejándolo bajo la sombra de un árbol. El niño comienza a llorar y Elohim escucha el clamor del mismo y  hace que Agar descubra un pozo de agua y le da de tomar al chico.
Este hecho ocurrido hace mas de 3000 años tiene su correlato en la actualidad. Ese es el principio básico del judaísmo. Tenemos varios libros en los cuales nos dan leyes y consejos para que aplicados a la vida diaria, ésta sea más feliz y llevadera.
Ahora, ¿Por qué leemos esta parashá en Rosh hashaná? ¿Cuál es su relación?
Sarah se encontró con una situación inesperada a una edad grande. Había 2 caminos. Angustiarse, sufrir y quedarse perplejo o buscar las herramientas para enfrentarse a este nuevo y distinto desafío de su vida, que fue el nacimiento de Isaac, y poder disfrutar del mismo. Eligió el nuevo proyecto y crió a Isaac, la descendencia del pueblo judío.
Rosh Hashaná significa cabeza de año. Es decir, es el comienzo de un nuevo ciclo. Es el nacimiento de nuevo proyectos, ambiciones, objetivos y desafíos. Como ingeniárselas para poder cumplir con éstos y salir adelante como Sarah o sino angustiarse y escaparse de la situación como hizo Agar.
Enfrentarse a nuevos desafíos y hechos adversos son situaciones habituales para el pueblo judío a lo largo de su historia, de las cuales siempre salimos airosos, a pesar de tanto sufrimiento, lo que nos permite estar sentados ahora en este lugar celebrando un nuevo año.  Un ejemplo concreto de eso es la Shoa. Como muchas personas hicieron frente ante ese dramático evento y una vez terminado y ya sin hogar, sin trabajo, sin familia pudieron armarse en sus vidas. Entre 1946 y 1949 nacieron alrededor de 3000 bebes de mujeres judías que habían sobrevivido a la Shoá. Como con tanto stress y sufrimiento igual decidieron ponerle el pecho a la vida y rearmar el pueblo y su vida.
Otro nombre con el cual se conoce a Rosh Hashaná es Iom a Din que significa día del juicio porque en este día somos juzgados. Según Rabi Iose, el ser humano es juzgado todo los días por sus acciones. Y en Rosh Hashaná se reúnen todos los juicios del año.
Para este año que comienza pensemos en cuales son nuestros proyectos y  nuestras metas a cumplir para poder llevarlas a cabo. Y también pensemos nuestro compromiso como judíos con nuestra comunidad en tiempos difíciles en los que nos encontramos divididos en varios sectores, los cuales disentimos en las ideas pero por sobre todo que no nos respetamos. Como decía un poeta del siglo 19: “Los hermanos sean unidos, porque esa es la ley primera, tengan unión verdadera, en cualquier tiempo que sea, porque si entre ellos pelean los devoran los de afuera”
Y para culminar voy a citar a  mi abuelo que  decía  Is shver zu zain a Id (Es pesado o difícil ser judío) y enseguida agregaba over is gut (Pero es lindo serlo).
Y en el Talmud está escrito que “la forma en que la persona desea ir, es la forma en que será dirigida” (Makot 10b).
Esto significa que aquello que verdaderamente deseamos, lo vamos a lograr.
¡Que este 5773 pueda encontrarnos unidos, alegres, saludables y llenos de satisfacciones!
 
Shaná tová umetuká!
Alejandro Calb
 

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