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Paraguay: Pastores evangélicos organizan marcha, se disculpan y se comprometen

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Pastores evangélicos organizaron, el domingo, una “Marcha de la Memoria” por las calles de Asunción del Paraguay, que comenzó con una concentración en la calle Estado de Israel, donde junto con sus feligreses elevaron una oración alusiva.
Tras ello, más de 200 personas caminaron unos 5 kilómetros por la avenida Mariscal López (foto), una de las principales de la ciudad, hasta la plaza que está frente al Cabildo, donde se llevó a cabo el acto central.
Los manifestantes portaban banderas de Israel y Paraguay y llevaban una cartulina amarilla en el pecho con la Estrella de David y la palabra “Jude” -judío, en alemán-, una réplica de la que los nazis les obligaron a llevar a los hebreos durante la Shoá.
El acto contó con unas 250 personas y durante el mismo se entonaron los himnos de Paraguay e Israel, hubo emotivos mensajes alusivos al “nunca más” impulsado por los evangelistas, que pidieron disculpas por lo acontecido.
También se llevaron a cabo rezos por parte de los pastores y el rabino de la comunidad, Julián Vainstein, a quien los organizadores le entregaron una declaración en la cual se disculparon “por las cruzadas, la inquisición y todos los crímenes perpetrados contra el pueblo judío”, especialmente la Shoá.
“El acto, organizado por las comunidades evangélicas, fue uno de los más importantes a nivel público para nuestra comunidad y para el Estado de Israel en memoria de lo acontecido”, aseguró el cónsul honorario de Israel en Paraguay, Max Haber.
“Todo estuvo muy bien organizado, con apoyo de la Dirección de Tránsito de la Municipalidad y la Policía, sin inconveniente alguno”, resumió.
La marcha, que en su lema citaba el versículo “Por amor a Sión no guardaré silencio”, del Libro de Isaías, “fue muy especial y estamos felices de cómo salió”, evaluaron Ralf y Elke Steinmetz, sus principales organizadores, para quienes “uno de los puntos altos fue el pacto de los pastores evangélicos con la comunidad judía”.
El manifiesto, titulado “Para la Comunidad Judía del Paraguay”, reconoce “que el pueblo judío a lo largo de los siglos ha soportado la mayor discriminación, las peores formas de persecución y las más bárbaras atrocidades que cualquier grupo de personas haya podido resistir”.
“Somos conscientes de que gran parte de esto se ha hecho por aquellos que se llamaban cristianos, aun a veces haciéndolo en el nombre de Jesús”, y “muchos de nosotros, estando hoy presentes, junto a ustedes, lamentamos y condenamos en los términos más fuertes la forma en que estos crímenes fueron perpetrados contra el pueblo judío a través de la historia”, prosigue.
Los pastores aseguraron que “el antisemitismo no conoce etnias, credos o límites políticos y los campos de concentración en Europa están de pie como centinelas silenciosas a la barbarie pasada de la raza humana”.
“Hoy repetimos las palabras grabadas que abiertamente se exponen en el monumento conmemorativo del Campo de Concentración de Dachau, ‘Nunca más’”, con las cuales “confirmamos que estamos con ustedes, lamentando que la mayoría de los cristianos no hicieron nada ante el trágico suceso del Holocausto”, proclamaron.
“El pasado no se puede cambiar, pero debemos recordarlo”, y “por eso hoy, pública y muy humildemente, le pedimos perdón de todo corazón a la comunidad judía del Paraguay, de nuestro continente y del Estado de Israel por las cruzadas, por la inquisición y por todos los crímenes que fueron perpetrados en contra del pueblo judío”, continuaron los religiosos.
“Hoy públicamente pedimos perdón, sobre todo a los que han sobrevivido a todas las atrocidades que se realizaron en la Shoá. Pedimos perdón por abrir las fronteras y acoger con los brazos abiertos a los culpables del genocidio de la Segunda Guerra Mundial, personas que asesinaron a vuestros padres, a vuestros abuelos, a vuestras familias y a vuestro pueblo. Pedimos perdón por haberles dado protección en nuestro continente y no haber entregado a los nazis que estaban siendo buscados por la Justicia, aun sabiendo que traían con ellos el dinero que les pertenecía a muchas familias judías, que fueron aniquiladas y abusadas en el Holocausto”, agregaron.
“Mientras que al pueblo judío, el pueblo escogido por Dios, la niña de sus ojos, se lo asesinaba de a miles, cerramos las fronteras de nuestros países latinoamericanos. Cerramos nuestros corazones extorsionándolos para obtener visas de ingreso a nuestros países o negando las mismas directamente”, admitieron los pastores evangélicos.
“Pedimos perdón por haberlos tratado muy fríamente a ustedes, nuestros hermanos judíos, al llegar a nuestro continente, por no dejarles realizar su profesión y darles los trabajos más forzosos que en ese tiempo existía. Pedimos perdón por no haberles dado la bienvenida que se merecía un pueblo que desde siglos viene sufriendo y huyendo. Si hubiéramos actuado diferente y de una manera más humana, el número de judíos y otros que perecieron en la Shoá no hubiera sido tan grande y por eso nos arrepentimos de todo corazón”, expresaron.
A continuación, “pactamos hoy con ustedes que mientras otros han estado de pie y en silencio durante sus tiempos de grandes sufrimientos, los cristianos que estamos presentes no nos quedaremos callados y no les abandonaremos. Pactamos para proveerles refugio en los actuales o futuros acontecimientos en el momento que sea necesario”.
“Reiteramos que estamos sumamente agradecidos por toda la bendición que el pueblo judío significa para nosotros. Por ustedes tenemos la Biblia, los profetas, nuestras creencias y nuestro salvador. Son una Nación digna de amar, de admirar e imitar”, aseguraron los religiosos, que también agradecieron “el gran aporte que la comunidad judía ha sido para toda la humanidad en la medicina, en las artes, en la tecnología, en la ciencia e investigación”.
“Estamos conscientes de que ustedes no escuchan estas palabras muy a menudo, pero hoy, los cristianos queremos decirles que estamos sumamente agradecidos de que hay un pueblo judío que se mantiene vivo hasta el día de hoy, que sigue adelante y no pierde su identidad a pesar de las circunstancias”, añadieron.
“Levantamos nuestras voces y les decimos: ¡Nunca más, Israel no estás sola! Hermanos judíos, nosotros hemos decidido honrarlos, respetarlos, bendecirlos y amarlos. ¡Cuenten con nosotros!”, finaliza la declaración de los pastores evangélicos paraguayos.

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