La decisión de la autoridad monetaria de mantener la tasa sin variaciones se anunció tras confirmarse que el índice de precios al consumidor subió sólo un 0,5 por ciento, contra el 0,7 que los analistas habían previsto para este período.
Los funcionarios del Banco de Israel se opusieron a elevar la tasa de interés al 2 por ciento al considerar que este aumento dañaría la economía, provocaría una reducción en la tasa de crecimiento económico y una caída de dólar y del euro, lo que perjudicaría las exportaciones israelíes.
Los analistas estiman, sin embargo, que la principal preocupación de la entidad es la burbuja inmobiliaria que afecta al país y están convencidos de que el aumento de la tasa de interés básica, que también afectaría a la tasa de interés de la hipoteca, pondría fin a la suba de los precios de apartamentos.
A todo esto, el Banco de Israel fijo la tasa de inflación para los próximos 12 meses en un 2,5 por ciento, mientras que el tipo de referencia se elevaría a 3 por ciento en un año.
“El Banco de Israel continuará monitoreando la evolución del mercado israelí, en el mundo y en los mercados financieros. El Banco de Israel usará las herramientas a su alcance para lograr sus objetivos -la estabilidad de precios, fomento del empleo y el crecimiento”, destacó la autoridad monetaria a través d un comunicado difundido por el portal de noticias Ynet.
Asimismo ratificó su apoyo al sistema financiero, y confirmó que “seguirá la evolución del mercado inmobiliario y especialmente en los precios de apartamentos".
Según el comunicado, "los precios, según un informe de la Oficina Central de Estadísticas, continuaron en alza y registraron un aumento del 2,2 por ciento en mayo, con ritmo de crecimiento de 17 meses.
En total en los últimos 12 meses, los precios de apartamentos subieron un 21,9 por ciento.
GB
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