El diputado de Kadima Otniel Schneller acusó a varios de sus colegas árabes de "tomar una postura contraria a la paz", tras enterarse de que habían acompañado al líder fundamentalista islámico Raed Salah a la cárcel, para terminar de cumplir una pena de cinco meses por agredir, en 2007, a un policía que custodiaba una manifestación en Jerusalem patrocinada por este jeque, que encabeza la Rama Norte del radical Movimiento Islámico local.
"Esperaba que la sociedad árabe y sus representantes en la Knesset (Parlamento israelí) demostrasen la responsabilidad de distanciarse de las acciones de Salah, un personaje que se ha tomado como objetivo el incitar contra la paz y el arruinar nuestras posibilidades de lograrla", expresó Schneller.
Por su parte, Salah advirtió que la segunda mitad de 2010 sería "un año fatídico para la mezquita al-Aksa" y llamó a sus partidarios a defender el Monte del Templo de supuestas aspiraciones israelíes para convertirlo en un lugar de culto judío, en una conferencia de prensa brindada antes de entrar a la prisión de Ayalón.

