La AMIA dejó inaugurada hoy una muestra en el Museo Judío de Berlín con motivo del Bicentenario, que incluye desde la llegada de los judíos a la Argentina hasta un listado de unas 200 personalidades que se destacaron en distintos ámbitos de vida argentina.
Se trata de la exposición “Vida judía en Argentina. Aportes para el bicentenario” que fue pensada y construida por el arquitecto Daniel Libeskind, y que tiene como curadores al director del Espacio de Arte de AMIA, Elio Kapszuk, y a
Ana Weinstein, directora de la Federación de Comunidades Judías de la Argentina.
En declaraciones a la Agencia Judía de Noticias (AJN), el presidente de la AMIA, Guillermo Borger, calificó como “excelente” la exposición y aseguró que la muestra “superó ampliamente todas las expectativas”.
“La muestra quedó inaugurada con una conferencia en la hubo unas 500 personas entre argentinos, alemanes, diplomáticos y otros funcionarios”, comentó Borger desde Alemania.
Los asistentes a la muestra quedaron emocionados con el testimonio del presidente de la AMIA, quien además es hijo de sobrevivientes del Holocausto.
“En la última visita que le hice a la presidenta (Cristina Kirchner), cuando le dije que iba a estar en el Museo de Berlín, me comentó su propia experiencia e hizo referencia a un sector donde se puede ver rostros de hierro reproduciendo el ruido que hacía el tren cuando iba a los campos de concentración. En verdad, me emocione recordando esta anécdota de la Presidenta”, comentó Borger.
El dirigente comunitario se mostró conmovido por estar presente en Berlín y durante su mensaje en la apertura lo transmitió al relacionar la posibilidad de inaugurar la muestra con su historia personal de hijo de sobrevivientes de la Shoá.
“Tengo a mi mamá viva como testigo viviente de lo que fueron los campos de concentración, con el número en su brazo, y hoy estoy viviendo una nueva esperanza, donde como presidente de AMIA tuve la posibilidad de acompañar esta presentación”, expresó Borger.
En lo que tiene que ver con la muestra, el dirigente comentó que no solo se presentaron los nombres de 200 personalidades judías de la Argentina sino que además se aprovecharon tres columnas para colocar “las obras literarias de judíos argentinos”.
Por su parte, la embajadora Magdalena Faillace, presidenta del Comité Organizador para la participación argentina en la Feria del Libro de Frankfurt 2010 -COFRA-, comentó que “afortunadamente todo salió fantástico” en la presentación de la muestra en Berlín.
La diplomática señaló que cuando la presidenta Kirchner la designó al frente del comité sintió “una gran responsabilidad” dado que las presentaciones de los invitados de honor de la Feria del Libro de Frankfurt “se preparan con cuatro o cinco años de anticipación”.
“Lo primero que le planteé a la Presidenta fue que el pabellón era para mostrar nuestra cultura y le comenté que no podíamos presentar una nuestra cultural sin rendir homenaje a la inmigración que había llegado a la Argentina a fines del siglo XIX y principios del XX”, precisó Faillace para explicar cómo surgió la idea de convocar a la AMIA para participar en esta iniciativa.
La embajadora destacó que al visitar por primera vez Frankfurt y Berlín descubrió “la sensibilidad que tenía la problemática judía en Alemania”.
“Me pareció que como tenemos una de las comunidades judías más importantes del mundo, tanto cualitativamente como cuantitativamente, me pareció que era muy importante la incorporación de la AMIA”, agregó.
La embajadora señaló que tras visitar los museos de Frankfurt y de Berlín le transmitió a la Presidenta la necesidad de “hacer dos exposiciones: una más histórica en el Museo Judío de Frankfurt y otra más conceptual que tiene que ver con el Museo Judío de Berlín”.
“La Presidenta se entusiasmo cuando le dije que íbamos a convocar a la AMIA porque podía representar mejor a la historia de la comunidad judía en la Argentina”, resaltó.
Al ver la apertura de la muestra, Faillace destacó que fue “excelente” la asociación entre el Estado y la institución judía.
“Estamos compartiendo con la AMIA la vocación de memoria que conduzca a la Justicia y que permita el esclarecimiento de los dos atentados contra la comunidad judía (la AMIA y la embajada de Israel), que lastimaron el cuerpo social de la Argentina”, agregó.
La embajadora garantizó que el Gobierno de Cristina Kirchner “está empeñado en el esclarecimiento de los atentados” y subrayó que “no importa si pasó en otro gobierno de la Argentina”.
Faillace resaltó que es intención del Gobierno que esa política de memoria quede reflejada en las doce exposiciones que realizará la Argentina en Alemania como parte de los festejos del bicentenario.
“Estamos en un momento excelente que es la generación del Bicentenario, que está preparada para hacerse cargo de las asignaturas pendientes que tiene la historia argentina”, resaltó.
Asimismo, la diplomática advirtió que “sin memoria no hay cohesión social porque no hay posibilidad de que la sociedad elabore un proyecto consensuado”.
Siempre en diálogo con esta agencia, Faillace estimó que la muestra va a tener “un impacto muy fuerte” por la cantidad de personas que ya acompañaron en esta inauguración.
“La prioridad del Bicentenario en el exterior es mostrar a la Argentina en su pluralidad y sobre todo en una vidriera preciosa como Alemania que es la primera economía de Europa”, señaló la embajadora.
La muestra, que estará en el Museo Judío de Berlín hasta el 12 de septiembre, incluye una línea de tiempo que va desde la Revolución de Mayo hasta un listado de unas 200 personalidades judías que se destacaron o se destacan por sus aportes innovadores a la cultura, a la ciencia u otros aspectos de la vida argentina.
En la nómina aparecen nombres como del artista plástico Ricardo Cohen (Rocambole), el director de orquesta Daniel Barenboim, los músicos David Lebón y Alejandro Lerner, y León Najnudel, el legendario entrenador de básquetbol que impulso la Liga Nacional en la Argentina.
A ellos se agregan el filósofo Tomás Abraham, el senador Daniel Filmus, el economista Bernardo Kliksberg, Tato Bores, Jorge Guinzburg y el periodista Jacobo Timerman.
DB
345

