Según fuentes de seguridad, Israel quiere trasferir las ciudades de Qalqilya, Belén y Ramala –cuya cesión del control se congeló porque los palestinos no habían recogido las armas de los militantes buscados por Israel– «pero no a cualquier precio» e insistirá a la Autoridad Palestina en que debe mantener sus promesas.
Los responsables de Defensa han comenzado a elaborar un paquete de medidas de confianza, que el primer ministro israelí, Ariel Sharon, presentará al presidente palestino, Mahmud Abbas, en su encuentro del 21 de junio.
Entretanto, según ‘Haaretz’, israelíes y palestinos continúan sus discusiones sobre el regreso de los familiares de los terroristas suicidas deportados de Cisjordania a la franja de Gaza así como a los militantes que han sido deportados de Belén a varios países europeos, entre ellos España, tras la operación ‘Muro Defensivo’. Israel pide que los deportados de la Basílica de la Natividad cumplan con los mismos requisitos que los buscados en Cisjordania.
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