EFE.-En la que fue la primera visita de un jefe de Estado israelí a Baviera, Katzav depositó en el parque olímpico de Múnich una corona de flores adornada con los colores blanquiazules de Israel y Baviera al pie del monumento que recuerda a las víctimas.
En la ceremonia, celebrada bajo estrictas medidas de seguridad -tres helicópteros sobrevolaron el área- se leyeron en hebreo los nombres de todas las víctimas mortales.
Un grupo terrorista palestino tomó a once deportistas israelíes como rehenes y tras la agresión y un intento frustrado de liberación murieron todos ellos, además de cinco terroristas y un policía.
Katzav inició el pasado lunes en Berlín una visita de tres días con ocasión del cuadragésimo aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre Alemania e Israel, y tras entrevistarse con los principales políticos del país pronunció un discurso en el Bundestag (Cámara baja del Parlamento).
Antes de partir a Múnich, Katzav visitó el miércoles el recién inaugurado monumento a las víctimas del Holocausto en Berlín.
Horas antes de que el presidente acudiera al recinto, que consta de bloques de hormigón expuestos al aire libre, unos desconocidos habían dejado varias pintadas con cruces gamadas en cuatro de ellos.
Los responsables de la seguridad del recinto consiguieron quitarlas antes de que llegara el presidente.
Fte ESPN

