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El acuerdo para poner fin a la batalla por el Likud Mundial

Por IG
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Itongadol.- Cuatro miembros de alto rango del Likud (el presidente de la coalición Miki Zohar, el ex ministro y embajador Danny Danon, el presidente del Centro del Likud, Haim Katz y el diputado David Bitan) han formulado en las últimas semanas un «esquema de principios» para la distribución de los presupuestos del Likud Mundial que le da a cada uno de ellos una parte respetable en el mecanismo y el presupuesto del organismo, que se estima en 2,3 millones de shekels al año, informó Walla! hoy, jueves. Según el compromiso emergente, el Likud Mundial se dividiría en dos organizaciones separadas, cada una con trabajos y presupuestos propios, que estarían bajo el control de Zohar y Danon.

El primer ministro y presidente del Likud, Benjamín Netanyahu, se opone al acuerdo, ya que no subordina al Likud Mundial al liderazgo del movimiento en Israel. El asesor legal del partido, Avi Halevi, ya anunció que «el Likud se opone firmemente» al acuerdo y pidió al tribunal del Likud no aceptarlo.

El acuerdo podría poner fin a la saga que rodea el control del Likud Mundial, que ha ocupado el partido durante más de medio año y se está formulando después de meses de incesantes escaramuzas, flagrantes violaciones de acuerdos y peticiones y órdenes judiciales.

El compromiso, en esencia, divide al Likud Mundial en dos. En lugar de que Zohar y Danon sigan peleando, el puesto y la organización se dividieron, con Zohar a la cabeza del Likud Mundial-Israel y Danon como presidente del Likud Mundial-Exterior. «El presidente del Likud Mundial-Exterior representará al movimiento frente a los organismos internacionales y las filiales en la Diáspora; el presidente del Likud Mundial-Israel representará al movimiento frente a los otros partidos de Israel y en la Knesset», dijo el acuerdo de solución presentado al tribunal.

Cada una de las nuevas facciones de la organización también tiene su propia estructura organizativa, es decir, puestos de trabajo e instituciones que no existían.

Entre otras cosas, cada presidente tendrá un copresidente, un adjunto, un director ejecutivo y, lo que es más importante, su propio presupuesto. El presupuesto anual del Likud Mundial, provieniente del presupuesto de la Organización Sionista Mundial, opera el mecanismo, que incluye trabajos, cargos y delegaciones en el exterior para mantener contactos con activistas y miembros.

El acuerdo de compromiso divide la mayor parte del presupuesto entre el Likud Mundial-Israel (55%) y el Likud Mundial-Exterior (45%) y entre Zohar y Katz y Danon y Bitan, quien se espera sirva como copresidente del Likud Mundial-Exterior. Uno de los apéndices del acuerdo revela que Zohar y Katz compartirán entre ellos la participación relativa del Likud Mundial-Israel en una proporción de 60-40. De la misma manera, Danon y Bitan compartirán por igual el presupuesto global del Likud Mundial-Exterior

La próxima semana, el tribunal del Likud debatirá el esquema del compromiso y la solicitud del Zohar de eliminar las peticiones, pero el acuerdo no recibió la aprobación ni la bendición del primer ministro. «Este es un acuerdo muy problemático para el movimiento, inventa instituciones inexistentes e impone roles inexistentes al Likud, y perpetúa la situación en la que el Likud Mundial hace lo suyo sin aceptar la autoridad del Likud», dijo un allegado.

El Likud Mundial se gestiona actualmente como un organismo independiente, que no está sujeto a la constitución ni a los tribunales del Likud, y el presidente del movimiento, el Centro del Likud o sus órganos no tiene poder de veto ni control sobre sus presupuestos o lo que sucede en él. Una de las demandas de Netanyahu es que el director general del Likud se convierta en un representante necesario y en un signatario autorizado en cualquier movimiento o compromiso presupuestario del Likud Mundial.

El asesor legal del Likud, Avi Halevi, emitió una opinión que «se opone firmemente» al acuerdo propuesto y busca eliminar las peticiones. «El acuerdo no sirve al interés de la unidad, al contrario, lo perjudica», escribió Halevy. «El acuerdo propone dividir la Institución del Likud Mundial y viola un principio importante del movimiento: el principio de la unidad de las instituciones en el movimiento. El movimiento Likud tiene un presidente y no dos, un director ejecutivo y no dos, un presidente del Centro y no dos, un presidente de la Secretaría y no dos, una directora, un centro, una secretaría, una despacho y un tribunal».

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