Itongadol. -El Ministerio del Interior del gobierno transicional sirio informó la detención de una “célula terrorista afiliada a la milicia Hezbollah” en las localidades de Sasa y Kanaker, en la campiña occidental de Damasco. Ambas zonas se encuentran a menos de 10 millas de la capital siria y a solo cinco millas de la línea de alto el fuego de 1974 que delimita la zona de separación con Israel en los Altos del Golán.
Según el canal oficial Al-Ikhbariah, el operativo fue encabezado por el comandante de las Fuerzas de Seguridad Interna en la Gobernación de la Campiña de Damasco, el general Ahmed Al-Dalati, en cooperación con unidades especializadas y la Inteligencia General. La captura se produjo tras un período de seguimiento y vigilancia intensiva.
Al-Dalati, que recientemente fue trasladado desde la provincia de Suwayda, explicó que las investigaciones iniciales revelaron que los detenidos habían recibido entrenamiento en campamentos en territorio libanés y planeaban llevar a cabo operaciones dentro de Siria que amenazaban la seguridad y estabilidad de la población.

Durante el operativo, las fuerzas sirias confiscaron lanzadores de misiles, 19 cohetes Grad, misiles antitanque, armas ligeras y grandes cantidades de municiones, lo que indica un nivel avanzado de preparación de la célula. El caso fue derivado a las autoridades judiciales correspondientes mientras continúan las pesquisas para determinar el alcance de las conexiones y objetivos de los detenidos.
La presencia de Hezbollah en el suroeste de Siria no es nueva. Durante el régimen de Bashar al-Assad, múltiples células vinculadas al grupo operaban cerca del Golán bajo el denominado “expediente Golán”. Israel ya había actuado contra este entramado: en 2019 atacó una unidad de drones de Hezbollah en la zona, y en julio pasado llevó a cabo dos incursiones contra células vinculadas a Irán en el área fronteriza.
Tras el debilitamiento del régimen de Assad y los golpes sufridos por Hezbollah en 2024, el grupo intenta reconstituir sus redes en Siria mientras se niega a desarmarse en Líbano. El nuevo gobierno sirio ha interceptado cargamentos de armas iraníes, aunque sigue enfrentando dificultades para controlar por completo las provincias del sur, como Dara’a y Suwayda, limítrofes con el Golán.
Israel, por su parte, exige que el sur de Siria permanezca desmilitarizado y continúa denunciando movimientos de tropas sirias en áreas que considera violaciones de la línea de separación establecida en 1974.

