Itongadol.- Medios palestinos informaron que Israel detuvo nuevamente este martes a Murad al-Ajlouni en Kafr Aqab, en Jerusalem Este, meses después de haber sido liberado en el marco del acuerdo de alto el fuego y canje de rehenes alcanzado a principios de año.
Al-Ajlouni había sido arrestado por primera vez en 2002 y condenado a tres cadenas perpetuas más 20 años de prisión, acusado de asistir al terrorista que llevó a cabo el atentado contra el restaurante Seafood Market en Tel Aviv, donde murieron tres personas. Estaba vinculado a las Brigadas de los Mártires de al-Aqsa, una facción armada asociada a Fatah.

La reaprehensión de al-Ajlouni se suma a otros casos recientes: en julio, cuatro palestinos que habían sido excarcelados en el mismo acuerdo fueron arrestados nuevamente. Entre ellos figuraba Samah al-Shobaki, integrante de la Yihad Islámica Palestina, quien cumplía una condena a cadena perpetua antes de ser liberado.
Si bien aún no hubo confirmación oficial por parte de las autoridades israelíes, la medida refleja la creciente tensión en torno a la liberación de prisioneros palestinos incluidos en acuerdos de rehenes. En Israel, sectores políticos y familiares de víctimas del terrorismo han expresado reiteradas críticas a que personas con condenas graves recuperen la libertad como parte de negociaciones con Hamás y otros grupos armados.
Por otro lado, en medios palestinos y entre organizaciones de derechos humanos, las rearrestos son denunciados como una violación de los términos del acuerdo y un reflejo de lo que describen como “política sistemática” de Israel de neutralizar figuras militantes aún después de haber recuperado la libertad.
El caso de al-Ajlouni, tanto como los anteriores, pone nuevamente en el centro del debate la fragilidad de los entendimientos alcanzados en los intercambios de rehenes, que buscan aliviar la crisis humanitaria en Gaza y garantizar la devolución de israelíes en manos de Hamás, pero que al mismo tiempo generan fuertes controversias sobre la seguridad y la justicia.

