Itongadol.- El Coordinación de Actividades Gubernamentales en los Territorios (COGAT), un organismo israelí dependiente del Ministerio de Defensa, anunció este miércoles que ayer ingresaron a la Franja de Gaza casi 230 camiones con ayuda humanitaria a través de los cruces de Kerem Shalom y Zikim, un volumen similar al reportado en las últimas semanas en las entregas diarias.
Asimismo, según COGAT, unas 250 cargas de camiones con ayuda también fueron retiradas ayer por Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales del lado gazatí de los cruces para su distribución.
“El contenido de cientos de camiones aún espera ser recogido en el lado gazatí de los cruces”, expresó COGAT.
Además, COGAT informó que “ingresaron camiones cisterna de combustible de la ONU para el funcionamiento de sistemas humanitarios esenciales”, y que coordinó la entrada y salida de trabajadores humanitarios que rotan hacia y desde la Franja.
La ONU, por su parte, señaló que se necesitan 600 camiones de ayuda cada día para alimentar adecuadamente a los aproximadamente dos millones de habitantes del enclave costero palestino en medio de la guerra.

Las organizaciones de ayuda internacionales advirtieron en reiteradas ocasiones que, aunque el número de camiones aumentó en comparación con meses anteriores, la cantidad sigue siendo insuficiente, sumado a que gran parte de los cargamentos se quedan atascados por razones logísticas, de seguridad o falta de infraestructura adecuada dentro de Gaza.
Esto impide que los suministros lleguen de manera rápida a las comunidades más afectadas, aumentando la vulnerabilidad de la población. La situación es especialmente crítica en hospitales y escuelas que dependen de esta ayuda para su funcionamiento diario.
Los trabajadores humanitarios denunciaron que la distribución dentro de la Franja enfrenta enormes dificultades debido a los continuos enfrentamientos y a la destrucción de rutas y almacenes.
En algunos casos, los convoyes deben esperar durante horas hasta que se garantizan las condiciones mínimas de seguridad para circular. Estas demoras afectan la entrega de alimentos, medicinas y combustible vital, lo que agrava la crisis humanitaria.
En ese sentido, la coordinación entre las agencias internacionales y las autoridades locales se vuelve crucial para evitar mayores perjuicios.

