Itongadol.- El embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, aseguró que el creciente impulso internacional para reconocer un Estado palestino llevó directamente al colapso de los esfuerzos de Washington por persuadir a Israel de liberar fondos a la Autoridad Palestina (AP).
Huckabee explicó que había estado “yendo y viniendo” entre ambas partes, por la preocupación de que la creciente inestabilidad económica en Cisjordania pudiera desencadenar violencia.
Sin embargo, el embajador señaló que el avance hacia el reconocimiento endureció la posición israelí.
“Sentía que estábamos avanzando. Todavía no habíamos llegado, pero estábamos conversando, había progreso y un entendimiento sobre la importancia de resolverlo”, expresó Huckabee a Reuters, desde Jerusalem.
Según la AP, Israel retiene unos 3.000 millones de dólares en ingresos. En virtud de un acuerdo de larga data, el Estado judío recauda en nombre de la AP aranceles y derechos de importación, que constituyen una parte importante de su presupuesto.
Israel retuvo esos fondos debido a la práctica de la AP de pagar salarios mensuales a prisioneros palestinos y a las familias de atacantes fallecidos, incluidos terroristas.

Ramallah, por su parte, se comprometió en más de una ocasión a reformar este sistema de pagos.
Huckabee subrayó que la suma retenida es significativa y que está causando un daño económico extraordinario a los palestinos. No obstante, insistió en que la AP tiene parte de la responsabilidad por alentar los esfuerzos de reconocimiento.
Con respecto al impulso de Occidente para reconocer un Estado palestino, el embajador advirtió que la ola de anuncios provocaron más declaraciones de funcionarios israelíes reclamando soberanía sobre partes de Cisjordania.
El debate sobre el financiamiento coincide con un contexto de tensiones crecientes en la región, donde las conversaciones de paz permanecen estancadas y la confianza entre ambas partes es mínima.
Finalmente, Huckabee aseveró que no tiene conocimiento de ninguna comunicación entre Estados Unidos e Israel sobre este tema, concluyendo que la posición de Washington respecto a la expansión de asentamientos es que “Israel tiene que hacer lo que Israel tiene que hacer”.

