Itongadol/Agencia AJN.- Hoy, 27 de julio, se cumple un año del asesinato de 12 niños drusos que jugaban al fútbol cuando cayó un misil de la organización terrorista libanesa Hezbollah sobre una cancha de la aldea de Majdal Shams, en el norte de Israel.
Se trató de Alma Ayman Fakher Eldin, de 11 años; Milad Muadad Alsha’ar, de 10; Vinees Adham Alsafadi, de 11; Jifara Ibrahim, de 11; Iseel Nasha’at Ayoub, de 12; Yazan Nayeif Abu Saleh, de 12; Johnny Wadeea Ibrahim, de 13; Ameer Rabeea Abu Saleh, de 16; Naji Taher Alhalabi, de 11; Fajer Laith Abu Saleh, de 16; Hazem Akram Abu Saleh, de 15; y Nathem Fakher Saeb, de 16 años.
También hubo alrededor de 30 heridos de entre 10 y 20 años, nueve de ellos de gravedad.
Miles de personas se reunieron al día siguiente para los funerales, incluidos varios ministros y legisladores de la oposición.
Esa masacre cobra un nuevo significado en estos momentos en que la minoría drusa tiene un renovado protagonismo a raíz de la violencia que sufre en Siria.
Poco más de dos meses después, el Ejército israelí informó que Khader Shahabiya, el comandante de la región del monte Dov de Hezbollah, responsable del lanzamiento de los cohetes, había sido eliminado.
Ese terrorista también estuvo detrás de numerosos ataques con misiles antitanque y cohetes contra puestos de las FDI en el monte Dov, Hermón y el norte de los Altos del Golán, añadió.

