Itongadol/Agencia AJN.- En vísperas de Rosh Hashaná (el Año Nuevo judío), la población de Israel alcanza los 10.148.000 habitantes, según datos publicados por la Oficina Central de Estadística (CBS).
De ese total, unos 7,76 millones son judíos y otros (78,5%) y 2,13 millones son árabes (21,5%). Otros 260.000 son residentes extranjeros, lo que eleva el número de ciudadanos israelíes a 9,89 millones.
En el último año, la población creció en aproximadamente 101.000 personas, una tasa del 1%, inferior al 1,2% del año pasado y el 2% del anterior. La CBS atribuyó esta disminución a un cambio en la definición de emigrantes y retornados tras el censo de 2022, así como a la migración negativa.
El balance poblacional se redujo en unas 28.000 personas. Unos 79.000 israelíes emigraron, mientras que 21.000 regresaron tras haber vivido en el extranjero. Llegaron unos 25.000 inmigrantes, junto con otros 5.000 por reagrupación familiar.

El crecimiento natural fue el principal factor de aumento. En el año que termina nacieron unos 179.000 bebés, mientras que fallecieron 50.000 personas. El anterior hubo 183.000 nacimientos y 55.000 defunciones.
Entre la población judía de Israel, el 42,7% se identifica como secular, el 33,5% como tradicionalista u observante (la mayoría “no muy religioso”), el 12% como religioso y el 11,4% como ortodoxo.
La esperanza de vida es de 81,4 años para los hombres y de 85,5 para las mujeres.
El cáncer fue la causa de muerte en el 23,5% de los casos y las enfermedades cardíacas en el 12,2%. Alrededor del 17% de los israelíes mayores de 21 años fuma a diario.
El 91,1% de los israelíes está satisfecho con su vida, con un 92,4% de los judíos y un 85,5% de los árabes. Más de la mitad (50,5%) cree que su situación económica mejorará en los próximos años, el 29,9% espera que se mantenga igual y el 11,4% prevé que empeore.
Alrededor del 62,7% viven en viviendas propias y el 34,3% aún paga una hipoteca.
El gasto mensual promedio de los hogares en consumo es de 17.600 shekels (4.600 dólares), de los cuales el 24,8% se destina a vivienda, el 18,6% a transporte y comunicaciones y el 18% a alimentación.
Casi todos los hogares (98,2%) tienen al menos un teléfono celular y el 76,7% una computadora.

