Itongadol.- El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, comenzó su visita oficial a Israel con una parada simbólica en el Muro Occidental, en la Ciudad Vieja de Jerusalem, acompañado por el primer ministro Benjamin Netanyahu y el embajador estadounidense en Israel, Mike Huckabee.
Los tres dirigentes participaron de la tradicional práctica de colocar notas con oraciones en las grietas del muro y luego se unieron a una plegaria encabezada por Mordechai Suli Eliav, director ejecutivo de la Fundación del Patrimonio del Muro Occidental.

Tras rezar juntos en el Muro Occidental en Jerusalem, el primer ministro Benjamin Netanyahu y el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, recorrieron los túneles subterráneos cercanos al sitio sagrado, en una visita guiada por Suli Eliav, director ejecutivo del Centro del Patrimonio del Muro Occidental. A la actividad se sumaron el embajador estadounidense en Israel, Mike Huckabee, y las esposas de los tres funcionarios.
Durante el recorrido, Netanyahu subrayó ante la prensa la fortaleza de la relación bilateral, utilizando el lugar como metáfora. “Creo que la visita de [Rubio] es un testimonio de la durabilidad, de la fuerza de la alianza israelo-estadounidense, que es tan fuerte y duradera como las piedras del Muro Occidental que acabamos de tocar”, expresó.
El primer ministro agregó que “bajo la presidencia de Donald Trump y con el secretario Rubio, esta alianza nunca ha sido más fuerte, y lo apreciamos profundamente”. Tras esas palabras, ambos líderes se estrecharon la mano y abandonaron el lugar.

Rubio no ofreció declaraciones públicas ni respondió preguntas de los periodistas, lo que convirtió a Netanyahu en el único vocero de la visita en este primer tramo de la agenda oficial.
La parada en el Muro Occidental marcó un inicio cargado de simbolismo en la visita del jefe de la diplomacia estadounidense, destinada a reforzar la cooperación entre Washington y Jerusalem en un momento de alta tensión regional.
La visita al Muro constituyó la primera actividad oficial de Rubio en Israel, en un viaje que busca reforzar los vínculos bilaterales y enviar un mensaje de respaldo a Jerusalem en un contexto regional de alta tensión.

