Itongadol/Agencia AJN.- El jefe de la Radio del Ejército (Galei Tzahal), Tal Lev Ram, anunció que se opondrá a la decisión del ministro de Defensa, Israel Katz, de cerrar la emisora militar tras 75 años al aire, calificando la medida como “una grave injusticia” y denunciando que se apoya en un informe “plagado de irregularidades y conflictos de interés”.
“Recibimos el anuncio del ministro con total sorpresa, sin haber tenido la oportunidad de responder al informe presentado por el comité que él mismo designó”, afirmó Lev Ram en un comunicado. “Se detectaron numerosas fallas en el trabajo del comité, incluyendo conflictos de interés, una selección premeditada y parcial de sus miembros, y múltiples manipulaciones en la presentación de la información.”

El ministro Katz anunció su decisión de cerrar Galei Tzahal antes del 1 de marzo de 2026, argumentando que la emisora “daña el esfuerzo de guerra y la moral nacional”. La medida, que deberá ser aprobada por el gobierno, pondrá fin a más de siete décadas de transmisiones que convirtieron a la Radio del Ejército en una institución mediática central en Israel. Katz defendió su decisión asegurando que “una emisora civil bajo control militar constituye una anomalía inédita en cualquier democracia” y que busca “proteger el carácter apolítico de las Fuerzas de Defensa de Israel”.
Lev Ram rechazó con firmeza esos argumentos y aseguró que el proceso “no fue profesional ni tuvo en cuenta las necesidades de los soldados”. Según dijo, “la decisión de cerrar la estación después de dos años de actividad sin precedentes en favor de los miembros del servicio es desconcertante y demuestra que este no fue un proceso que pusiera en primer lugar las necesidades de los soldados”.
En su declaración, el jefe de la emisora advirtió que la clausura sería “un golpe real, desafortunado y dramático para el ejército del pueblo, para la sociedad israelí y para la libertad de prensa en un Estado democrático”. Además, prometió dar batalla: “Tengo la intención de luchar contra esta dura decisión por todos los medios posibles. Estoy orgulloso del trabajo de la estación, especialmente durante estos dos años de guerra continua, y estoy convencido de que la emisora seguirá existiendo muchos años más. No permitiremos que se cierre la casa de los soldados.”
La decisión de Katz se basa en las conclusiones de un comité que recomendó el cierre de Galei Tzahal o su transformación en una estación musical sin contenido político. El informe, presentado tras 19 días de deliberación, calificó la existencia de una emisora militar dirigida al público general como “una anomalía democrática sin precedentes”.
Sin embargo, la medida ya ha despertado cuestionamientos legales. La asesora jurídica del primer ministro, Gali Baharav-Miara, advirtió que el cierre podría implicar “interferencia política en los medios públicos y vulneraciones a la libertad de prensa”. Katz respondió que el proceso será llevado al gobierno para su aprobación formal y que “este paso es necesario para preservar el carácter estatal de las Fuerzas de Defensa de Israel y fortalecer la confianza pública en ellas”.
El anuncio reaviva un viejo debate sobre el papel de la Radio del Ejército, una institución que, desde su fundación en 1948, combinó comunicación militar con contenidos culturales y periodísticos, y que hoy se encuentra en el centro de una disputa que enfrenta la autonomía periodística con la disciplina institucional del ejército.

