Itongadol.- El presidente ruso Vladimir Putin afirmó que existe una “luz al final del túnel” en las negociaciones para poner fin a la guerra en Ucrania, pero advirtió que Moscú continuará su ofensiva militar si la diplomacia no logra resultados.
Durante una conferencia de prensa en Beijing, tras asistir a un desfile militar chino que conmemoró los 80 años de la rendición de Japón en la Segunda Guerra Mundial, Putin adoptó un tono de cautela combinado con firmeza.

“Si prevalece el sentido común, debería ser posible llegar a un acuerdo aceptable para terminar el conflicto, esa es mi suposición. Más aún porque vemos el ánimo de la administración Trump, y no solo retórica, sino un deseo genuino de encontrar una solución”, señaló.
“Veremos cómo evoluciona la situación. De no ser así, tendremos que alcanzar nuestros objetivos por medios militares”, agregó.
Putin sostuvo que cualquier acuerdo de paz requerirá lo que llamó la “legitimidad” del liderazgo en Kyiv, insinuando que Ucrania debería convocar un referéndum, algo imposible mientras rija la ley marcial. El mandatario volvió a cuestionar la autoridad del presidente Volodymyr Zelensky, a quien acusa de encabezar un gobierno “neonazi” y carente de legitimidad democrática.
Sobre un eventual canje de territorios como parte de un arreglo, Putin fue tajante:
“Las garantías de seguridad son naturales. Todo país debería tenerlas, incluida Ucrania. Pero eso no está conectado con intercambios territoriales. Estamos luchando no tanto por territorio, sino por los derechos humanos”.
Las declaraciones se produjeron en paralelo a discusiones en Europa, donde Francia y el Reino Unido encabezan una “coalición de voluntarios” para ofrecer garantías de seguridad a Ucrania tras un eventual acuerdo de paz. El presidente estadounidense Donald Trump ya ha descartado el ingreso de Ucrania a la OTAN.
Putin también aseguró que “todas las agrupaciones de las fuerzas armadas rusas avanzan con éxito en todas las direcciones”, pese a que analistas occidentales subrayan que los progresos en el frente oriental han sido limitados y costosos en vidas de soldados.
En cuanto a las reuniones en Beijing, tanto el desfile como la cumbre anual de la Organización de Cooperación de Shanghái, que reunió a más de dos docenas de jefes de Estado, fueron interpretadas en Occidente como una muestra de desafío al orden global liderado por Estados Unidos. Putin, sin embargo, rechazó esa lectura:
“Durante cuatro días no hubo nada que pudiera llamarse ‘confrontacional’. No estamos pensando en maniobrar contra nadie, sino en cómo organizar mejor nuestro trabajo”.
Consultado sobre la acusación de Trump de que Rusia, China y Corea del Norte conspiran contra Washington, Putin respondió con ironía:
“El presidente de Estados Unidos no carece de sentido del humor. Nadie en Beijing expresó opiniones negativas sobre la administración actual estadounidense”.

