Itongadol.- El presidente de Siria, Ahmed Al-Sharaa, en su discurso ante la Asamblea General de la ONU, denunció los ataques israelíes en territorio sirio y afirmó que Damasco mantiene su compromiso con el Acuerdo de Separación de Fuerzas de 1974 firmado entre ambos países. Al mismo tiempo, expresó apoyo a la población de Gaza y reclamó un alto el fuego inmediato en ese conflicto.
Según reportó el Canal 12 israelí, Estados Unidos busca organizar en los próximos días una reunión en Nueva York entre Sharaa, el primer ministro Benjamin Netanyahu y el presidente estadounidense Donald Trump.
Se trata de la primera vez en seis décadas que un mandatario sirio se dirige a la Asamblea General. Sharaa aprovechó su intervención para marcar un quiebre con el régimen de Bashar al-Assad, al que acusó de aplicar “las peores torturas contra nuestro pueblo, de usar armas químicas y bombardear ciudades, lo que destrozó nuestro país, atrajo combatientes extranjeros, provocó un millón de muertos, millones de desplazados y destruyó dos millones de hogares”.
El presidente sirio defendió el levantamiento armado que lo llevó al poder, señalando que “el pueblo no tuvo otra opción que organizarse militarmente para derrocar a un régimen criminal”. Aseguró que se trató de una operación que priorizó la tolerancia, sin apuntar contra civiles, y declaró que Siria “ha pasado de exportar crisis a convertirse en una oportunidad de paz para la región”.
En ese marco, prometió erradicar el sectarismo y evitar nuevas divisiones internas, al tiempo que criticó los ataques israelíes, que definió como una amenaza a la estabilidad regional. “Enfrentamos esta agresión comprometidos con el diálogo y con el acuerdo de separación de fuerzas de 1974. Llamamos a la comunidad internacional a respaldarnos frente a estos ataques”, afirmó.
Sharaa reclamó además el levantamiento total de las sanciones internacionales y subrayó que Damasco está “construyendo instituciones y leyes que garanticen los derechos de todos, sin excepción”. Según dijo, el objetivo es “restaurar la gloria, la dignidad y el honor de Siria”, que busca “recuperar su lugar legítimo entre las naciones del mundo”.
El presidente agradeció el respaldo recibido por “Turquía, Qatar, Arabia Saudita, todos los Estados árabes e islámicos, Estados Unidos y la Unión Europea”. En su cierre, volvió a destacar el sufrimiento que atravesó su país y lo vinculó con el conflicto actual en Gaza: “El sufrimiento que padeció Siria no se lo deseamos a nadie. Por eso nos solidarizamos firmemente con el pueblo de Gaza, con sus niños y mujeres, y con todas las comunidades que enfrentan violaciones y agresiones. Exigimos el fin inmediato de la guerra”.

