Itongadol.- El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, aseguró en la Asamblea General de la ONU que su país “nunca se inclinará ante los agresores”, en referencia a las sanciones de la comunidad internacional por su programa nuclear y a los recientes ataques de Israel contra instalaciones nucleares iraníes.
Pezeshkian denunció lo que calificó como “asalto aéreo del régimen sionista y de Estados Unidos contra ciudades, hogares e infraestructuras de Irán en un momento en el que estábamos transitando el camino de las negociaciones diplomáticas”. Según dijo, ese accionar “constituyó una grave traición a la diplomacia y un golpe contra los esfuerzos hacia la estabilidad y la paz”.
El mandatario iraní acusó a Israel y a Estados Unidos de “monitorear y asesinar a comandantes, ciudadanos, niños, mujeres, científicos y élites intelectuales” de su país, lo que, a su juicio, “infligió un golpe grave a la confianza internacional y a la perspectiva de paz en la región”.
En relación al conflicto en Gaza, Pezeshkian volvió a acusar a Israel de “genocidio”, sosteniendo que el Estado judío “ha matado al menos a 35.000 civiles inocentes”. La cifra contrasta con la difundida por el ministerio de salud de Gaza, controlado por Hamás, que habla de más de 65.000 muertos o desaparecidos, sin distinción entre combatientes y civiles. Por su parte, Israel sostiene que eliminó a más de 22.000 combatientes en Gaza y a otros 1.600 terroristas en su territorio durante el ataque del 7 de octubre.
Sobre el programa nuclear iraní, Pezeshkian insistió en que “Irán no busca armas nucleares”, apelando a un edicto del líder supremo Ali Khamenei. Sin embargo, Teherán ha construido instalaciones altamente protegidas, enriquecido uranio a niveles sin aplicación civil, avanzado en la investigación de armamento y desarrollado un arsenal de misiles balísticos, según informes internacionales.
El presidente iraní también denunció lo que llamó “el esquema ilusorio de un Gran Israel”, que, aseguró, “es proclamado con descaro por las más altas esferas de ese régimen”. Afirmó que ese proyecto busca expandirse por “vastas áreas de la región” y acusó al primer ministro israelí de avalar esa idea.
“Este régimen y sus patrocinadores ya no se conforman con normalizar relaciones por medios políticos. Imponen su presencia mediante la fuerza bruta y lo llaman paz a través de la fuerza. Pero eso no es ni paz ni poder, sino agresión basada en la coerción y la intimidación”, declaró.
Más allá de sus acusaciones, Irán continúa financiando y apoyando a grupos armados en la región, como los hutíes en Yemen, Hezbollah en Líbano y Hamás en Gaza, todos enemigos declarados de Israel. Estos actores han lanzado ataques contra el Estado judío en los últimos dos años, provocando respuestas militares de las Fuerzas de Defensa de Israel.

