Itongadol.- Estados Unidos anunció nuevas sanciones contra las compañías petroleras rusas Rosneft y Lukoil, en la primera medida punitiva relacionada con la guerra en Ucrania durante el segundo mandato del presidente Donald Trump. La decisión refleja una creciente frustración de Washington con el presidente ruso Vladimir Putin, mientras el conflicto continúa sin señales de cese.
El Departamento del Tesoro indicó que está preparado para ampliar la presión financiera si Moscú no toma medidas inmediatas hacia un alto el fuego. “Dado que el presidente Putin se niega a poner fin a esta guerra sin sentido, el Tesoro está sancionando a las dos mayores compañías petroleras de Rusia que financian la maquinaria bélica del Kremlin”, dijo el secretario Scott Bessent en un comunicado. “Alentamos a nuestros aliados a unirse y adherirse a estas sanciones”, agregó.
Las sanciones constituyen un cambio significativo en la postura de Trump hacia Moscú. Hasta ahora, el mandatario había evitado aplicar sanciones directas por la guerra y se inclinó por medidas comerciales, como los aranceles adicionales del 25% impuestos a bienes provenientes de India en represalia por la compra de petróleo ruso a precios reducidos. Trump no aplicó sanciones similares a China, otro comprador de crudo ruso.

Tras el tope de precios de USD 60 al petróleo ruso impuesto por países occidentales en 2022, la estructura comercial energética de Moscú se reorientó significativamente hacia Asia, reduciendo su dependencia de los mercados europeos.
La nueva medida de Washington sigue a la decisión del Reino Unido, que la semana pasada sancionó también a Rosneft y Lukoil, intensificando la presión sobre la industria energética rusa. La embajada rusa en Washington y la misión rusa ante Naciones Unidas no respondieron de inmediato a solicitudes de comentarios.
El presidente Trump confirmó además la cancelación de una cumbre con Putin. “No se sentía correcto para mí”, aseguró, sin profundizar en los motivos ni en un posible reagendamiento. Consultado sobre el alcance temporal de las sanciones, adelantó su expectativa de que “no necesiten permanecer vigentes durante mucho tiempo” si Moscú modifica su postura en el conflicto.
Las medidas buscan restringir el flujo de ingresos que Rusia obtiene del petróleo, considerado uno de los pilares de financiamiento de sus operaciones militares en Ucrania. Analistas señalan que la coordinación internacional será clave para evitar vías alternativas de exportación que puedan mitigar su impacto.
Por ahora, el Kremlin no ha emitido respuesta oficial, mientras el escenario diplomático se mantiene tenso a casi tres años del inicio de la guerra.

