Itongadol.- La administración de Estados Unidos calificó como “otro fallo corrupto” la opinión consultiva emitida por la Corte Internacional de Justicia (CIJ), que sostiene que Israel está legalmente obligado a permitir que la agencia de la ONU para refugiados palestinos (UNRWA) brinde asistencia humanitaria en Gaza y afirma que la provisión de ayuda durante la guerra fue insuficiente.
En un comunicado del Departamento de Estado, Washington cuestionó con dureza la resolución y su impacto político. “Mientras el presidente Trump y el secretario Rubio trabajan incansablemente para traer paz a la región, este supuesto ‘tribunal’ emite una descaradamente politizada opinión consultiva no vinculante que critica injustamente a Israel y le da vía libre a UNRWA por su profunda implicación y apoyo material al terrorismo de Hamás”, señala el comunicado, haciendo referencia al rol de la agencia en la Franja.
La CIJ argumentó que Israel debe asegurar las condiciones necesarias para que la asistencia humanitaria llegue a la población civil y que los obstáculos actuales agravan la emergencia en el enclave. Sin embargo, Estados Unidos sostuvo que la opinión consultiva omite señalamientos sobre la infiltración de operativos de Hamás en estructuras civiles y educativas administradas por UNRWA, un señalamiento que Israel ha reiterado públicamente.
La declaración estadounidense también advierte sobre las implicancias para su propia jurisdicción. “El abuso continuo de la CIJ de su discreción en la emisión de opiniones consultivas sugiere que no es más que una herramienta política partidaria, que puede ser usada como arma contra los estadounidenses”, agrega el texto.
La administración Trump ha reforzado su respaldo a Israel desde el comienzo de la guerra en Gaza, manteniendo sanciones contra organizaciones vinculadas a Hamás y promoviendo resoluciones internacionales que exigen garantías contra desviación de ayuda humanitaria hacia grupos armados.
En el plano diplomático, el fallo generó nuevas tensiones en torno al papel de UNRWA, cuestionado por Israel y defendido por otras agencias y gobiernos que advierten sobre un colapso de la asistencia básica en Gaza si su operación se ve restringida. La opinión de la CIJ, aunque no vinculante, presiona a los Estados miembros de la ONU para sostener el flujo de ayuda y supervisar el cumplimiento de obligaciones humanitarias.
Por el momento, Washington no anunció medidas adicionales contra el tribunal, pero dejó claro que continuará denunciando lo que considera un uso político del organismo.

