Itongadol/Agencia AJN.- El canciller del Reino Unido, Ed Miliband, anunció este martes un amplio paquete de sanciones dirigido contra los asentamientos israelíes en Cisjordania, así como una serie de otras medidas punitivas, durante un discurso en la Cámara de los Comunes que incluye las críticas más contundentes de Gran Bretaña hasta la fecha contra el proyecto de asentamientos.
Al denunciar la “ocupación ilegal” israelí de Cisjordania, Miliband lamentó la escalada de casos de violencia de colonos contra los palestinos, afirmando que “el terrorismo de los colonos está descontrolado”, y citando informes de Naciones Unidas que señalan un “promedio de seis ataques violentos de colonos contra palestinos por día este año, la cifra más alta registrada”.
A su vez, remarcó que “el Gobierno británico coincide en que existe una limpieza étnica de palestinos en zonas de Cisjordania, perpetrada por terroristas colonos”, acusando al “Gobierno israelí de hacer la vista gorda ante esto y, peor aún, de que algunos de sus miembros hicieron declaraciones y tomaron medidas para apoyar el desplazamiento forzoso de palestinos”.
En sus declaraciones, Miliband aseguró que Londres impondrá una prohibición a la importación de productos provenientes de los asentamientos israelíes en Cisjordania, sancionará a empresas y personas que faciliten la expansión de los asentamientos y rechazará licencias para armas y otras exportaciones que, según determine, apoyen materialmente la “ocupación” israelí.
Además, aseveró que Francia y Canadá también impondrán una prohibición a las importaciones, mientras que otros países se preparan para “apoyar nuevas medidas”.
“La ilegalidad de la ocupación debería reflejarse en las relaciones económicas que decidamos mantener con los territorios ocupados”, expresó Miliband, señalando que las prohibiciones de importación y la prohibición de publicitar los asentamientos en el Reino Unido formarán parte de un nuevo “régimen integral de sanciones” que se espera entre en vigor en un plazo de seis a nueve meses, con lo que denomina “exenciones religiosas apropiadas”.
El régimen también “tomará medidas contra empresas y personas específicas que proporcionen servicios como construcción, infraestructura, financiación o bienes raíces para la expansión de los asentamientos”, agregó el canciller británico.
Miliband subrayó que el Reino Unido continuará comerciando con Israel dentro de la Línea Verde y oponiéndose al movimiento más amplio de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS).
El Gobierno también está adoptando varias medidas “inmediatas”, afirmó, entre ellas sancionar a un grupo de colonos extremistas acusados de apoyar o incitar a la violencia contra los palestinos; ampliar el actual marco británico de sanciones globales por violaciones de los derechos humanos para permitir medidas más rápidas contra la expansión de los asentamientos, incluido el proyecto E1; y rechazar todas las solicitudes de licencias para armas y otras exportaciones que “contribuyan materialmente a la ocupación”.
El ministro declaró por primera vez que el Gobierno británico considera ahora ilegal la “ocupación en su conjunto” por parte de Israel, citando el “afianzamiento de su control” por parte del Estado judío, su supuesta intención de “extender la soberanía permanente” y su “agenda expansionista mediante asentamientos ilegales”.
Más adelante en su discurso, Miliband resaltó que Londres está actuando “en una amplia coalición internacional”, ya que Francia y Canadá también prohibirán las importaciones de productos procedentes de los asentamientos, mientras que Dinamarca, Finlandia, Islandia, Polonia, Portugal y Suecia están “prometiendo que apoyarán nuevas medidas”.
Países Bajos, Irlanda, Bélgica, España y Noruega ya prohibieron productos o están en proceso de hacerlo, destacó.
Asimismo, Miliband anunció sanciones contra el brazo financiero de Hezbollah, Al-Qard al-Hassan, y aseguró que el Reino Unido volverá a imponer importantes sanciones económicas contra Teherán en coordinación con la Unión Europea y Estados Unidos.
“Nuestro problema no es con el pueblo de Israel, con el que el Reino Unido mantiene vínculos inquebrantables. Nuestro problema es con las acciones de su Gobierno”, concluyó Miliband.

