Itongadol/Agencia AJN.- El alcalde de Miami Beach, Steven Meiner, condenó con dureza una fiesta realizada en la discoteca Vendome, luego de que circularan videos en los que influencers celebraban al nazismo al ritmo de la canción “Heil Hitler” del rapero Kanye West, actualmente conocido como Ye.
Las imágenes, difundidas en redes sociales, muestran a los influencers Nick Fuentes, Andrew Tate, Myron Gaines y Sneako bailando y coreando la canción dentro del local. En algunos fragmentos se observa incluso a participantes realizando saludos nazis, lo que generó una fuerte reacción pública.
“Estoy profundamente perturbado y asqueado por estos videos de individuos retorcidos que glorifican a Hitler y el asesinato de millones de personas”, afirmó Meiner en un comunicado. El alcalde, que es judío, recordó además que miembros de la familia de sus abuelos fueron asesinados durante el Holocausto. “Estos ‘influencers’ que difunden odio nunca debieron haber sido bienvenidos en este club, ni se debería haber permitido que sonara una canción con letras de ‘Heil Hitler’, universalmente condenada”, agregó.
El episodio se produjo luego de que un grupo de influencers solicitara específicamente la canción durante la noche. Otros videos los muestran llegando en limusina mientras reproducen el tema y luego cantándolo y gritándolo dentro del boliche, ubicado en South Beach y conocido por su estética parisina de lujo, promocionado como “la joya de la vida nocturna de Miami”.
Vendome reconoció el incidente en un breve mensaje, en el que calificó lo ocurrido como “profundamente ofensivo e inaceptable”, y aseguró que inició una revisión interna para determinar cómo se permitió la reproducción del tema. Hasta el momento, el local no emitió un comunicado público más amplio ni respondió de forma detallada a las consultas de distintos medios.
La polémica también volvió a poner el foco en la canción “Heil Hitler”, lanzada por Ye en mayo de 2025 como parte de su álbum inédito In a Perfect World. El tema fue rápidamente retirado de las principales plataformas de streaming, restringido en Alemania por sus leyes contra el contenido extremista y derivó incluso en la revocación de la visa del artista para ingresar a Australia.
El caso reavivó el debate en Estados Unidos sobre la presencia de figuras extremistas en espacios de entretenimiento y la responsabilidad de los locales nocturnos en controlar y rechazar expresiones de odio y apología del nazismo.

