Itongadol/Agencia AJN.- Un nuevo informe de la organización de educadores judíos United Jewish Teachers documentó 250 incidentes de antisemitismo y hostilidad hacia Israel registrados en las escuelas públicas de Nueva York entre el ataque del 7 de octubre de 2023 y fines de julio, y advirtió sobre un “patrón constante de hostilidad” hacia estudiantes, docentes y miembros del personal judíos.
Según el reporte, el 64,8% de los casos involucró acciones directas contra personas o propiedades, entre ellas acoso verbal, amenazas, agresiones, vandalismo y la aparición de esvásticas y otros símbolos de odio. Otro 23,2% correspondió a lo que los autores identificaron como sesgos en materiales educativos y en la enseñanza sobre Israel y Medio Oriente.
Un 9,6% de los incidentes estuvo relacionado con protestas, interrupciones de clases, huelgas estudiantiles y exclusiones de alumnos de determinadas actividades, mientras que el 2,4% restante incluyó declaraciones realizadas por miembros del personal y publicaciones en internet.
Brooklyn fue el distrito con mayor cantidad de casos, con 91 incidentes, equivalentes al 36,8% del total. Le siguieron Queens, con 68; Manhattan, con 62; el Bronx, con 22; y Staten Island, con siete.
El informe fue enviado al alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, y al canciller de Educación de la ciudad, Kamar Samuels.
Entre los casos incluidos en el documento figura el de un estudiante de Townsend Harris High School que fue hostigado después de manifestar que tenía previsto alistarse en las Fuerzas de Defensa de Israel tras graduarse.
El reporte también menciona un cartel exhibido en Flushing High School que mostraba un símbolo nazi junto a acusaciones de que Israel practica el apartheid. En Brooklyn Technical High School, una de las instituciones educativas más prestigiosas de la ciudad, fue encontrada una esvástica tallada en una tabla.
Los autores señalaron que los casos de acoso verbal incluyeron estereotipos antisemitas, referencias al Holocausto y expresiones que, según el informe, equivalían a llamados a la eliminación de israelíes judíos.
El documento también sostiene que en determinados casos estudiantes judíos fueron privados de adaptaciones religiosas o enfrentaron restricciones para participar en actividades escolares.
“La información revela un patrón constante de hostilidad hacia estudiantes, docentes y miembros del personal judíos”, afirmó el informe. Según sus autores, estos episodios contribuyeron a generar “un ambiente de aprendizaje y trabajo hostil” en distintos establecimientos del sistema educativo público de Nueva York.

