Itongadol/Agencia AJN.- Eric Fingerhut, presidente y director ejecutivo de las Federaciones Judías de Norteamérica (JFNA), acusó al alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, de contribuir al aumento de la violencia contra los judíos a través de sus declaraciones sobre Israel, el sionismo y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
“No hay ninguna duda de que sus declaraciones y su comportamiento contribuyen al aumento de la violencia”, afirmó Fingerhut en una entrevista. “Sus palabras y acciones han incitado y contribuido a la incitación a la violencia”.
Según el dirigente comunitario, la retórica de Mamdani afecta directamente a la comunidad judía estadounidense, que en su gran mayoría se identifica con el sionismo y con Israel.
“El 90% de los judíos estadounidenses son sionistas y apoyan a Israel. Cuando él ataca al sionismo o acusa a Israel de ser responsable de cosas terribles, está atacando a la comunidad judía”, sostuvo.
Fingerhut aseguró que este tipo de discursos tiene consecuencias concretas en las calles.
“Las personas se sienten alentadas a atacar a judíos como respuesta. Eso es lo que está ocurriendo en Nueva York. Hay personas caminando por la calle que son agredidas, y él tiene responsabilidad en ello por la incitación que genera”, afirmó.
El dirigente señaló que las federaciones judías de Nueva York, consideradas las más grandes de Estados Unidos, han expresado en reiteradas oportunidades su preocupación por las declaraciones del alcalde.
“Las organizaciones comunitarias han sido claras. Mucha gente siente que está siendo atacada por Mamdani”, remarcó.
Fingerhut vinculó estas tensiones con el incremento general del antisemitismo en Estados Unidos durante los últimos años.
“Estamos atravesando un momento muy serio. No hay forma de evitar esa conclusión”, afirmó. “El antisemitismo está siendo alimentado por políticos que explotan estas cuestiones en campañas electorales y por sentimientos antiisraelíes y antisionistas”.
El dirigente también sostuvo que actores internacionales contribuyen a ese clima hostil.
“Durante los últimos 12 a 18 meses hemos visto un nivel muy alto de amenazas contra los judíos.
Irán apoya explícitamente este fenómeno. Creo que China también contribuye a través de las redes sociales, pero Irán es el actor principal”, afirmó.
No obstante, aclaró que el problema no proviene únicamente del exterior.
“También está alimentado por la política interna estadounidense. No hay ninguna duda sobre eso”, sostuvo.
Refuerzo de la seguridad en las comunidades judías.
Ante el aumento de las amenazas, Fingerhut explicó que las comunidades judías de todo el país se vieron obligadas a reforzar sus sistemas de protección.
“Existe un entorno de seguridad muy tenso. En los últimos meses hemos tenido que crear nuevos niveles de vigilancia y seguridad para cada institución judía”, indicó.
El dirigente recordó que las federaciones comenzaron a fortalecer sus mecanismos de protección tras el atentado contra la sinagoga Tree of Life, en Pittsburgh, en 2018, donde fueron asesinadas once personas.
“Cada federación desarrolló un plan de seguridad, contrató profesionales y elevó sus estándares de protección. Eso resultó especialmente importante después del 7 de octubre, cuando aumentaron las manifestaciones y las amenazas”, señaló.
A pesar del incremento del antisemitismo, Fingerhut destacó que la participación en la vida comunitaria y religiosa no disminuyó.
“Gracias a Dios ocurrió exactamente lo contrario.
La gente sigue asistiendo a las sinagogas y a las instituciones comunitarias. Para que eso continúe, las personas necesitan sentirse seguras”, afirmó.
Un llamado a las autoridades
Fingerhut subrayó que la protección de las comunidades judías no puede recaer únicamente sobre las organizaciones comunitarias.
“Nosotros haremos todo lo necesario para proteger a nuestras comunidades, pero en última instancia es responsabilidad del gobierno garantizar la seguridad de sus ciudadanos”, sostuvo.
El dirigente elogió la cooperación con el FBI y el Departamento de Justicia de Estados Unidos en la lucha contra el antisemitismo, aunque pidió mayores recursos para las fuerzas de seguridad y más apoyo legislativo.
Finalmente, advirtió que el antisemitismo ya no se limita a las calles o a los campus universitarios.
“También está llegando a las escuelas primarias y secundarias, afecta a nuestros hijos en las redes sociales y en las aulas, y se siente incluso en hospitales y lugares de trabajo”, concluyó.

