Itongadol (Por Daniel Berliner, desde Israel).- La Universidad Ariel es una de las más nuevas de Israel y está en constante crecimiento, al punto que recientemente abrió una representación en la Argentina.
Para conocer más sobre la misma y sus características distintivas, pero también sobre la problemática de Israel y el mundo judío, Itongadol entrevistó a su presidente, Prof. Ehud Grossman.
— En la Universidad Ariel hay más estudiantes conectados con la Tierra de Israel. Daré un ejemplo: si hoy vamos a otra universidad, sin dar nombres, que enseña Medicina, ¿saben qué porcentaje de los que terminan sus estudios abandonará el país para trabajar en el exterior porque fueron a la universidad a estudiar una profesión y si lo mejor para ellos está afuera, se van? Aquí a la gente se le enseña sobre el vínculo con la tierra. Querés asegurarte de que aquellos a los que formás y les enseñás se queden a contribuir con la sociedad y no se preocupen por ellos mismos, viajen al extranjero y hagan carrera allí. Quiero que lo hagan aquí… Entonces, aquí hay un ambiente diferente, una educación distinta, y por eso vienen estudiantes cuya cosmovisión considera importante a la Tierra de Israel.
— Empezaron a trabajar en la Argentina. ¿Qué piensa al respecto? ¿Cuál es el futuro de la universidad en Sudamérica?
— Antes que nada, estoy tratando de averiguar cómo se sienten los estudiantes judíos en las universidades de allá. ¿Acaso sienten algún tipo de antisemitismo, digamos? ¿Acaso sienten que alguien los insulta, los obstruye, no los deja avanzar, o los judíos se sienten suficientemente bien allí? ¿Por qué? Porque digo: si de verdad querés recibir algo, podés venir desde la Argentina y estudiar en Israel y acá te sentirás muchísimo mejor. Así que si hoy voy a decir que le explico al público judío, en especial, que espero que los judíos de la Argentina vengan a estudiar aquí, no vendrá una persona, sino un grupo de 20 o 30, también tendrán compañía, aprenderán un poco de hebreo y podrán estudiar todas las profesiones que necesiten. Esta es una especie de aspiración mía. Otra, por supuesto, es que nos convirtamos en uno de los lugares que los judíos de allí entiendan que vale la pena apoyar porque somos una universidad buena y de avanzada. Somos muy sionistas, formamos personas para beneficio de Israel y nos encontramos en un lugar que es estratégicamente muy importante para el Estado de Israel. Si este lugar no existiera, no podrían estar tan seguros en Tel Aviv. El hecho que estemos aquí, que exista una ciudad importante, es muy importante. Está bien que la gente done para diferentes instituciones, pero lo académico, la investigación y el progreso dentro de las universidades también necesitan apoyo…
— ¿Por qué y cómo estudiar aquí?
— Somos hospitalarios, muy buenos anfitriones… Se necesita cierta masa crítica porque no podés hacer funcionar un sistema para uno o dos estudiantes, se puede implementar con 10-15… Serán bien acogidos y pueden recibir alojamiento y vivir en la universidad. También recibirán apoyo con el idioma y actividades sociales… Tenemos 150 indios: tienen todas las actividades, todas sus festividades, sus comidas, sus eventos… Hablan en inglés, pero entre ellos hablan en hindi… En mi opinión, lo mismo pasaría si pudiéramos organizarlo para personas de la Argentina, por ejemplo, o de Sudamérica en general: todos hablan en español, tienen la misma cultura, podés crearles una comunidad aquí, una casa, algunos pueden encontrar pareja… Es una buena experiencia… Si es bueno para vos, te quedás en Israel. Si no es bueno, tenés una profesión y podés volver al extranjero… Creo que es algo que la universidad puede proporcionarles… Ahora, nuestra ventaja es que tenemos un buen alojamiento y un esquema de apoyo estudiantil. Tenemos todo un paquete que puede ayudar… Creo que la gente tiene que saber que hay aquí una universidad que es de avanzada, donde se investiga, que tiene una buena formación y un ambiente especial: la gente te habla de igual a igual y eso es diferente…
— El estudio es el secreto del pueblo judío, ¿está de acuerdo?
— La cuestión es que hoy en día el estudio tiene dos objetivos, quizá más, pero uno es progresar individualmente y alcanzar logros, y dos es ayudar a la sociedad con lo que uno hace. No se trata solo de ganarse la vida porque la gente puede hacer negocios sin estudiar. Con los negocios no le aportás demasiado a la sociedad, contribuís con vos mismo. En cuanto aprendés y desarrollás cosas, con lo que hacés ayudás a la sociedad: si estudiás Medicina, curás a la gente; si estudiás fisioterapia, tratás a la gente… Es decir, estudiás una profesión para poder ganarte la vida dignamente, pero tu profesión ayuda a los demás… Quien solo quiere mirarse y velar por sí mismo, es otra historia… Y todas las personas que recientemente recibieron doctorados honoris causa han contribuido con la sociedad. Incluso si alguien comprende que la sociedad de Israel necesita defenderse, investiga y logra desarrollar todo tipo de dispositivos contra los ataques de drones y otras cosas… Un láser es una contribución a la sociedad que va más allá de lo que uno hace para sí mismo.
— Cuando ocurrió el 7 de Octubre existía el Estado de Israel, así que los judíos e Israel eran fuertes, no como en la Shoá. ¿Cree que eso genera antisemitismo?
— Creo que el antisemitismo siempre estuvo latente… El mismo 7 de Octubre no pasó nada, pero los árabes les habían dado a todos los antisemitas una legitimación para que sacaran a la luz lo que estaba oculto…
— …Al mes siguiente…
— Exacto… Y entonces todo salió a la luz… Por eso intento explicarle a la gente que esto no nació después del 7 de Octubre… Es como si la gente tuviera una enfermedad latente en el cuerpo y un día se manifestara… Cuando nuestro sistema inmunológico se debilita, de repente nos enfermamos… Ahora bien, esto significa que tenemos que combatir el fenómeno. Hay que tratar de encontrar en el mundo a la mayor cantidad posible de personas que lo entiendan, y puede ser que Estados Unidos ya no sea el lugar con el cual debamos trabajar… Nuestro problema es que el islam está creciendo rápidamente. Está tomando países… La India es un país cuyo primer ministro estuvo aquí, pero tenemos unos 150 estudiantes indios y dicen que allí también el islam está creciendo. Eso significa que en 10-15 años podría ocurrit que ya sea país musulmán. Hoy son el 30%, todavía no son mayoría, pero su tasa de crecimiento es más significativa y su porcentaje está aumentando constantemente… Es decir que debemos encontrar nuevos socios en el mundo que no sean antisemitas. Europa es mayoritariamente antisemita, excepto un poco Europa Oriental, países como la República Checa o Hungría, que ahora también ha cambiado un poco. Por eso digo: la gente necesita estar atenta. No digan que el comportamiento del gobierno lo hizo posible, la situación simplemente lo desbordó. Lo hicieron crecer y ahora se está expandiendo… Además de eso, los árabes tienen mucho dinero y saben cómo causar que se torne grave… Y también digamos que aunque Trump piense algo, al fin de cuentas hay presiones sobre él, así que termina haciendo cosas diferentes, que no son tan buenas para nosotros…

— Después del 7 de Octubre, Irán y el regreso de los rehenes hay una nueva era. Algo ha terminado…
— Algo ha cambiado, no tanto como queríamos… ¿Cuál es mi preocupación? El hecho que el acuerdo (de los Estados Unidos) con Irán incluya a Hezbollah y el Líbano es una señal de que Irán ya no está a 2000 kilómetros de nosotros, está entre nosotros y eso no es bueno, así que estoy un poco preocupado. Espero que los estadounidenses recapaciten y empiecen a comprender lo que significa porque no le veo razón alguna… Queremos estar en la Tierra de Israel y que no sea como una estación de tren a la que solo llegue quien no la pase bien y quiera escapar de algún problema. Queremos que sea el hogar del pueblo judío, que todos comprendan que aquí está el centro judío mundial. El hecho que haya otros 200.000 en la Argentina es excelente, pero digo: quienes crecieron en la Argentina y están allí, está bien, pero el hogar de los judíos debería ser aquí…
— Hoy la palabra «aliá» se escucha de una forma diferente…
— Me gustaría que los judíos del mundo, y hoy hay demasiados, comprendieran que por difícil que estén las cosas aquí, sigue siendo mejor que en cualquier otro lugar del mundo. Hoy en la Argentina tienen un presidente proisraelí, pero el pueblo no lo es y no sé en cuánto tiempo habrá otro que también sea antiisraelí y la vida de los judíos será mucho más difícil… Miren lo que está sucediendo hoy en Francia, en Inglaterra… En Francia, poco a poco las cosas se les van a ir poniendo más difíciles… Por eso digo: todos deben comprender que el Estado de Israel es importante para ellos, que es importante que tenga éxito y siga siendo un hogar para todos para cuando lo necesiten… Y quiero que este hogar sea más fuerte…
— ¿Qué siente respecto del futuro?
— Una pregunta difícil… El mundo entero está cambiando por la IA (inteligencia artificial). Las cosas ya no son como en el pasado, pero creo que, al fin de cuentas, aquí estaremos más conectados y seremos más fuertes… Veo en el futuro una especie de entendimiento generalizado de que aquí se concentra el pueblo judío, que este es su hogar. Incluyendo a (la Universidad) Ariel, que es tecnológicamente de avanzada. Aunque seamos pequeños, tenemos un gran peso… En la Torá dice que los Hijos de Israel no debían ser contados; entonces, cada uno dio medio shekel para que supieran cuántos eran. La idea es que no importa cuál es tu tamaño, sino cuál es tu potencial y tu contribución al mundo global. Veo aquí un centro de conocimiento, cultura y progreso, así que soy optimista… Ahora bien, ¿acaso podemos decir con tranquilidad que no necesitamos un ejército u otras cosas? Evidentemente no porque la gente que está a nuestro alrededor constantemente intentará destruirnos…

