Itongadol.- El presidente de la Organización Sionista Argentina (OSA), Demián Stratievsky, dialogó hoy con ItonGadol sobre el acto que se realizará mañana en Buenos Aires para exigir la liberación de los rehenes retenidos en Gaza y conmemorar los dos años de la masacre del 7 de octubre. “Tenemos que volver a poner en agenda estos temas y esperamos que la manifestación sea multitudinaria”, destacó.
El acto, convocado en conjunto por la OSA, la AMIA, la DAIA y el Foro de Familias de Familias de Secuestrados y Desaparecidos, se realizará el martes 30 de septiembre, a las 18.30, en Leopoldo Marechal y Antonio Machado (Parque Centenario, Ciudad de Buenos Aires).

-Estamos acercándonos a un nuevo aniversario de la masacre de Hamás. La OSA representa un poco la puesta en marcha de estos actos y lograr que toda la comunidad esté congregada. ¿Cómo están viviendo ustedes este nuevo acto?
-Lamentablemente estamos por cumplir el segundo aniversario del ataque de Hamás a Israel y la verdad que nos pusimos como objetivo pedir por la liberación de los 48 secuestrados que todavía siguen en Gaza, recordar a los caídos del 7 de octubre, a los jaialim que cayeron lamentablemente con esta guerra que inició el 7 de octubre y apoyando a la familia también de los fallecidos. Lo estamos viviendo como una semana movilizante. Esto cambió 180 grados la comunidad judía del mundo, y hoy tenemos que volver a poner en agenda estos temas, para seguir pidiendo por la paz y porque vuelvan los secuestrados.
-Sos un hombre muy joven a lo que a dirigentes se refiere y te toca vivir esta realidad. ¿Qué significa para vos ser hoy presidente de la Organización Sionista Argentina?
-Es una responsabilidad muy grande, sobre todo a partir del 7 de octubre. Creo que nuestra vida también cambió 180 grados y nuestras responsabilidades. El decir que tenemos que seguir poniendo el tema en la agenda, tenemos que luchar contra el antisemitismo y el antisionismo, tenemos que seguir pidiendo por los secuestrados, tenemos que pedir por que podamos vivir en paz en Israel y en todas partes del mundo, porque lo que vimos los últimos tiempos de crecimiento del antisemitismo y antisionismo fue muy fuerte, así que lo vivimos con una responsabilidad bastante importante y con una mochila cargada de cosas para revertir esa situación.
-La palabra sionista está dando vuelta el planeta y también esta cuestión de travestirse de antisemita detrás del antisionismo. ¿Podrías explicarnos?
-Con el correr de los años, la palabra sionista fue cambiando un poco de objetivo. Tal vez al principio, hace 80 años atrás, significaba una cosa. Hoy el significado fue cambiando y la gente también lo toma como otra cosa. El apoyar al Estado de Israel, salir a educar y explicar lo que está pasando en Israel y lo que pasó estos años también es ser sionista. Todo lo que tenga que ver con el apoyo de Israel hoy es ser sionista. Fue cambiando absolutamente la palabra sionista y fue cambiando el objetivo. Tal vez hace 80 años atrás, ser sionista era luchar por la creación del Estado de Israel, irse a vivir al Estado de Israel y crear un país. Hoy el apoyo al Estado de Israel también es ser sionista.
-¿Pero qué pasa del otro lado del mostrador, cuando los antisemitas utilizan el sionismo como cabeza de proa para llevar a cabo sus acciones?
-El antisionismo es una de las nuevas formas de antisemitismo, porque dice «No, yo no tengo nada contra los judíos, mi problema es el Estado de Israel». Pero la realidad es que sabemos que eso es mentira, que hoy es Israel, mañana son los judíos y mañana es todo lo que lo que tiene que ver con el mundo occidental. Lo podemos ver en un claro ejemplo. Hace unos días, cuando en Uruguay, en la puerta de un jardín de infantes, en horario escolar, había una manifestación con banderas palestinas. ¿Qué tiene que ver la bandera palestina y manifestarse en la puerta de un colegio? Es muy fuerte y la gente está cambiando, dicen que es contra Israel, no es contra los judíos, pero realmente es una forma de decirlo y sabemos que no es así.
-La comunidad judía argentina es una de las más grandes del mundo. Los ojos se posan cada vez que en la Argentina comunitariamente hablando ocurren cosas. Las marchas anteriores fueron realmente multitudinarias. ¿Qué opinás sobre la comunidad judía argentina en los momentos donde se decide salir en diferentes circunstancias?
-La comunidad judía argentina es un ejemplo total de comunidad, que cuando tenemos lamentablemente algún hecho como pasó el 7 de octubre, como fue en su momento la embajada de Israel o como fue su momento la AMIA, es una comunidad que se une, y que dejamos detrás nuestras diferencias que podamos tener entre instituciones, entre entidades. Nos unimos por unir a la comunidad. Y eso se pudo unir los últimos dos años. Este ya es el cuarto acto que hacemos en la calle y nunca esperamos la cantidad de gente que realmente tuvimos en estos actos. Esto nos demuestra una comunidad tan unida y el apoyo a Israel y una comunidad tan solidaria.
-Todavía se puede caminar con una kipá por la calle, porque la Argentina es un ejemplo de convivencia interconfesional. Lo que estamos viendo en Europa no ha llegado aquí a la Argentina.
-Totalmente, por suerte sí. Realmente no vivimos en un país antisemita. Vivimos en un país donde hay hechos de antisemitismo, donde vimos luego del 7 de octubre un incremento de esos actos 200, pero realmente vivimos en un país donde podemos vivir tranquilos y hacemos lo que hacemos porque podemos vivir tranquilos. Estos actos que hicimos y estas manifestaciones que hicimos en apoyo a Israel son porque realmente podemos hacerlo, porque vivimos en este país.
-Estos actos se generan en una mesa compartida entre los dirigentes de las comunidades judías centrales de la Argentina. ¿Podemos conocer un poco la cocina de los preparativos?
-Todos estos actos se arman sobre todo entre las tres instituciones centrales, con el apoyo también del Foro de Familiares, entre AMIA, DAIA y OSA. Hace algunas semanas entramos a armarlo y los tres estuvimos de acuerdo en replicar un poco como fue los últimos actos, en que tengamos un mensaje consensuado, en que las tres instituciones hagamos un mensaje único y que los tres apoyemos el acto y apoyemos lo que decía: el regreso de los secuestrados, el apoyo a las familias de las víctimas, que vuelva la paz en Medio Oriente, que podamos volver a vivir tranquilos. Los objetivos para las tres instituciones son los mismos y por eso se va a hacer bajo un mensaje consensuado de las tres.
-Hay secuestrados argentinos, más allá de que nos preocupan todos los secuestrados, pero realmente la comunidad argentina, latinoamericana, se vio golpeada en Gaza. ¿Cuál es tu reflexión con respecto a esto? Sabiendo incluso que hay un presidente, Javier Milei, que tampoco deja de reclamar frente a este hecho.
-Por suerte tenemos un presidente que nunca dejó de reclamar, que apoyó a Israel, que ha viajado, que ha estado en los kibutzim. La verdad que eso para nosotros es súper importante como comunidad judía. Y de los secuestrados que quedan, sí, lamentablemente a Argentina le pegó muy fuerte. Justamente donde entraron los terroristas de Hamás fue en los lugares donde vivían muchos argentinos que se habían ido ahí hace muchos años. Seguimos pidiendo y exigiendo que liberen a los hermanos Cunio, que liberen a Eitan Horn, que están hace tanto tiempo ahí y la verdad que es desgarrador ver a sus familias, escuchar lo que cuentan y el momento que están pasando. Es algo muy fuerte, los apoyamos y de hecho estamos a disposición y hablamos con algunos de ellos. Esperemos que lo liberen pronto. El acto es el Leopoldo Marechal, entre Ángel Gallardo y Díaz Vélez, al lado del Parque Centenario. Mañana martes a las 18.30, así que los esperamos a todos para seguir apoyando al Estado Israel.

