Itongadol (Por Daniel Berliner, desde Israel).- La titular del Departamento de Lucha contra el Antisemitismo de la Organización Sionista Mundial, Ifat Ovadia-Luski, recibió en su despacho a Itongadol para conversar sobre la situación actual del odio a los judíos en el mundo tras la Masacre del 7 de Octubre, entre otros temas de interés.
— Terminé mi mandato como presidenta del Keren Kayemet LeIsrael, que tuvo lugar durante un período muy significativo para el país. En el primer año estalló la guerra del 7 de Octubre y todo lo que vino después y tuve el gran privilegio de haber estado en ese cargo y haber hecho muchas cosas por el Pueblo de Israel y el Estado de Israel. Hoy estoy en el siguiente desafío y lo veo esto como uno de los más significativos para el Estado de Israel porque realmente vemos un antisemitismo que, de hecho, proviene del odio al Estado de Israel. El antisionismo es antisemitismo, es exactamente eso, y muchos gobiernos, países, ciudadanos e incluso judíos a menudo intentan hacer esta distinción entre el odio a los judíos y el odio a Israel, pero no: es lo mismo. Regresé de una visita a los Estados Unidos, a Nueva York, donde también me reuní con personas importantes de la comunidad de allí y todos necesitan entenderlo y despertarse: un judío no debería temer por estar en contacto con el Estado de Israel o tener un hijo aquí, sirviendo en el Ejército, del mismo modo que no debería temer por andar con kipá, tzitzit o símbolos judíos. Me referiré por un momento justamente a Nueva York, al asunto del alcalde Mamdani: vimos sus duras expresiones y su antisemitismo contra el lobby AIPAC. Los judíos necesitan despertarse y comprender que eso no es solo una pequeña cosa más, ni otra declaración, ni un paso más que se está dando, sino algo que puede conducir, al final,a algo muy significativo y peligroso. Por supuesto, tengo muchas críticas a la elección misma de Mamdani, que sabemos exactamente de dónde proviene y lo que trae consigo, y sabemos que judíos lo eligieron, pero digamos que cometieron ese error y aún lo pueden corregir, parar un momento y comprender dónde estamos parados hoy y cuál será nuestro futuro. Porque lo primero que hizo Mamdani cuando asumió como alcalde de Nueva York fue renunciar a las definiciones de «antisemitismo» de la IHRA, que -de hecho- vinieron a poner orden, identificar el antisemitismo e imponer sanciones a quienes actúen de esa manera, y los judíos lo aceptan con comprensión… Realmente veo que hay muchos judíos a quienes no les gusta, pero no están dispuestos a ir en su contra y simplemente aceptan esos decretos. Insto a los judíos de Nueva York, que tienen muchísima fuerza. Son una comunidad fuerte, buena y consolidada. Y por cierto, en Washington pronto se va a elegir a una alcaldesa musulmana. No estoy segura de que no vaya a ser como él… Lo vemos mucho en los Estados Unidos. Por supuesto que también en Inglaterra, donde muchos alcaldes son musulmanes. Y por desgracia, sabemos lo que eso conlleva…
— ¿Cómo observa la situación del antisemitismo en el mundo hoy, después de la Masacre del 7 de Octubre?
— Desde el 7 de Octubre hemos visto varias tendencias en el antisemitismo. Una es la normalización, que lo convierte en un fenómeno normal. Vemos que gobiernos y autoridades no necesariamente adoptan sanciones. Quizás se escucha por aquí o por allá cierta condena débil, realmente insuficiente, y eso normaliza este fenómeno. Hoy en día, los antisemitas del mundo no temen levantar la cabeza porque ya es parte de la vida cotidiana, y eso es algo que debemos abordar ante los reguladores y la red (Internet). Vemos otra tendencia: todo lo que pasa en las redes sociales -y lo vimos desde el 7 de Octubre, que hubo un brote insano- se traslada a la calle. En violencia, en asesinato… Miren cuántos judíos han sido asesinados… Miren lo que pasó en Australia, en Inglaterra… Realmente se traduce en casos extremos e impactantes de asesinato por ser judíos… Y otra tendencia es este asunto del antisionismo, que es antisemitismo. Si alguien escribiera en una pintada en una sinagoga «Muerte a los judíos», habría autoridades que lo castigarían, pero si escribiera «Muerte a los soldados de las FDI», no lo castigarían. Harían una separación entre Israel y el judaísmo, lo cual es incorrecto: es lo mismo.
— ¿Podría explicar por qué?
— Porque Israel es el hogar nacional de los judíos. Cuando se daña a los judíos del mundo, se daña a Israel, y cuando se daña a Israel, se daña a los judíos del mundo. El vínculo entre nosotros y los judíos del mundo es inseparable. Lo vimos aún más claramente durante la guerra…
— ¿Cuál sería el mensaje para el Presidente de cualquier país?
— El mensaje es que deben actuar… Como titular del departamento y como departamento mismo me sugirieron asistir a una conferencia de lucha contra el antisemitismo en cierto país, pero de repente me dijeron: «Un momento, puede venir, pero sin vuestro logotipo» de la OSM, que tiene un Maguén David. «¿Por qué? Esta es una conferencia de lucha contra el antisemitismo. Para mí, represento a la Organización Sionista Mundial y al Estado de Israel.» «Es que es inconveniente para el gobierno.» En mi opinión, es muy grave… Por cierto, si hubiera sido mi conferencia, no la habría hecho… Mi mensaje es que los jefes de Estado deben actuar con más firmeza contra los actos de antisemitismo y no solo condenarlos… Vimos en Inglaterra que el primer ministro habló… Está bien, habló, ¿y en qué ayuda que hable? Debe actuar, castigar, hacer que lo piensen dos veces antes de escupir a alguien por la calle, en el caso más leve, o asesinarlo, en el caso extremo. Nosotros estuvimos allí y lo que digo no es infundado. Vemos todo el tiempo que realmente intentan lastimar a judíos y por lo tanto, hay que estar activos… Supongo que los jefes de Estado le temen a la opinión pública mundial, pero al fin de cuentas, Israel es un país fuerte y también lo es el apoyo que recibe. Vemos que tenemos un amplio apoyo de los Estados Unidos, una amistad que no debería darse por sentada. Hay altibajos y desacuerdos, no digo que no existan, pero al fin de cuentas, lo vemos… Todo jefe de Estado del mundo debe luchar contra el antisemitismo y no pensar que no afectará a otros públicos, y también abrirse a relaciones con el Estado de Israel.
— Hubo una época difícil, de antisemitismo en las universidades. ¿Cómo lo ve hoy?
— Hubo épocas difíciles en los campus y no creo que hayan pasado por completo. En los Estados Unidos también también está el asunto del dinero que viene de países ricos y de repente dejan de lado todo tipo de cursos de estudios relacionados con el antisemitismo o los judíos. Nos contaron que en una de las universidades había un centro de estudios judaicos y ni bien llegó dinero de Qatar, ese dinero superó la necesidad que había del centro y lo dejaron de lado… Fueron tiempos muy, muy difíciles allí y creo que hoy ya estamos viendo cierta mejora… Al fin de cuentas, creo que nuestra respuesta a todo esto, y también vale para los estudiantes, es caminar con orgullo, no temer por nuestra identidad ni nuestro judaísmo. Una vez que realmente cultivás la identidad judía, el orgullo nacional y la conexión con Israel, terminás saliendo fortalecido y con la cabeza bien en alto, y quienes te odian retroceden. Eso los hace retroceder un poco y atacan menos a las comunidades que son fuertes y consolidadas y tienen una identidad judía firme. Creo que este es uno de nuestros mayores desafíos aquí, en la Organización Sionista Mundial. No solo para mi departamento, sino para todos nosotros como organismo. Por supuesto que podemos llevar a cabo actividades de lucha contra el antisemitismo, pero este es como un océano y por eso creo que lo más importante que podemos hacer es fortalecer la identidad judía en el mundo.
— ¿Este es el mensaje?
— Absolutamente: no avergonzarse. No temer por tener lazos familiares en el Estado de Israel, ni de decir que tu hijo ahora es soldado de las Fuerzas de Defensa de Israel, ni por tu identidad, ni de los símbolos judíos. No esconder las mezuzot ni cambiar el apellido en la universidad para que no identifiquen que sos judío. No digo que sea fácil porque hay países donde es difícil y atemoriza, pero nosotros estamos aquí, y no solo la Organización Sionista Mundial. Creo que todo el Estado de Israel debería respaldar a todos los judíos que hay en el mundo. Por mi parte, quisiera que todos vinieran aquí e hicieran aliá, este es el hogar, pero soy realista y sé que hay gente viviendo en otros países y está bien que haya comunidades judías fuertes y que los judíos vivan en la Diáspora, pero deben vivir con seguridad. Debemos garantizar que tengan seguridad. No puede ser que oculten su identidad como consecuencia del miedo.

— Hay una nueva era en Sudamérica, de la mano de Javier Milei…
— Milei, por ejemplo, ve con claridad este asunto del antisemitismo y también de la extrema izquierda. De hecho, la Argentina tiene experiencia en atentados y el 18 de julio se conmemora un nuevo aniversario del atentado terrorista a la AMIA. No pasó porque sí, pasó porque odian a los judíos. No se trató de un ataque criminal, sino por antisemitismo. Creo que precisamente Milei es un buen ejemplo porque ve las cosas e intenta combatirlas. Antes que nada, habla de ello, no se esconde, y eso es importantísimo. Creo que también es bueno para nosotros que Israel tenga un amigo como él.
— ¿Qué Israel vemos ahora, después de la guerra, los rehenes, quizás Irán…?
— A pesar de que la guerra todavía sigue, creo que lo que vemos en Israel es principalmente el espíritu de nuestro pueblo. Vivimos momentos difíciles y el asunto del Líbano es realmente doloroso y duro, pero al mismo tiempo seguimos construyendo y desarrollando el país. Vemos cuánta gente se dirige hoy a la zona de la Periferia de Gaza, que hasta hace poco era una zona condenada a la tragedia en el Estado de Israel y hoy es prácticamente imposible encontrar vivienda allí, ya sea para alquilar o comprar. Y veo ahí la fuerza de nuestro pueblo, y especialmente ese espíritu de que aunque sea difícil, y realmente estamos en un período desafiante, que continúa desde el 7 de Octubre, aún así el pueblo sigue mirando al futuro, hacia adelante, con muchísima esperanza. Aunque tengamos amenazas de Irán y siete frentes abiertos, seguimos viendo a nuestro ejército, a nuestros soldados y a los ciudadanos que siempre mantienen la mirada hacia adelante, y creo que todo se debe principalmente al amor por este país. Sabemos que no tenemos otro lugar, no tenemos otro pueblo, no tenemos otro ejército. Esto es nuestro y debemos cuidarlo.
— Usted habla de un país y un ejército fuertes, algo que no existía durante la Shoá. ¿Puede ser que esto moleste y que el antisemitismo crezca porque ven que no es lo mismo?
— Antes que nada, cuando comenzó el 7 de Octubre vimos que de inmediato los antisemitas alzaron la cabeza y el antisemitismo estalló y todavía continúa, pero sí, hay una diferencia porque desde el momento que tenemos un Estado y soberanía aquí, entonces, antes que nada, todos los judíos del mundo pueden, saben y deben saber que este es su hogar. Sin importar lo que pase en el mundo, pueden venir aquí, pero también el Estado de Israel hará todo lo posible para protegerlos. Y puedo decir esto incluso después de lo que nos sucedió el 7 de Octubre, y también se los digo a mis hijos: dondequiera que estén en el mundo, si se encuentran en algún tipo de problema, el Estado de Israel los respalda, y no hay otro país en el mundo que lo haga. En ningún país verán a un israelí que esté atrapado y tenga un problema o esté sufriendo por algo, recurra al Estado y este lo ayude. Veo al Estado de Israel como un respaldo, como un hogar. Principalmente lo veo como la seguridad para los judíos.
— ¿Qué ve hoy en las comunidades judías?
— Desde los 20 años activo en el Ejecutivo de Betar y sé cuán importante es estar en contacto con el mundo. Además, hoy soy presidenta en ejercicio de Likud Mundial. Y por todos los años que activé en Likud y el Keren Kayemet sé cuán importante que es la conexión entre los judíos del mundo e Israel.
— La palabra «aliá» ahora se escucha de una manera más importante, ¿por qué?
— Definitivamente. Vemos cómo, finalmente, la aliá se está fortaleciendo y hay muchos olim jadashim en Israel. Hay muchos soldados solitarios, que vienen a servir en el Ejército. Es algo asombroso que la gente deje a su familia y venga aquí para servir en Tzahal. Pero realmente creo que la guerra también nos consolidó como pueblo y nos unió aún más. Es cierto que todavía hay desacuerdos y eso realmente me duele, pero al final, si se mira hacia adentro, se ve que la gente tiene un mismo objetivo y un gran amor por el país y la tierra y sabe que este, incluso a pesar de la guerra, es el lugar más seguro del mundo para los judíos.

