Itongadol.- Hay proyectos que nacen de una idea… y otros que nacen del corazón. Así nació Kesharim, un proyecto de la Olei que empezó con agujas, lana y manos solidarias, y un objetivo claro: abrigar a nuestros jaialim con amor.
Hoy ese sueño se hizo realidad. Llegamos a la «Trempeada», el kiosco de los jaialim en el Tzómet, un espacio sostenido por la iría desde 1984, creado en la Primera Guerra del Líbano, donde los soldados, mientras esperan el ómnibus, pueden comer y tomar algo totalmente gratis.
Llevamos todo lo que tejimos con dedicación y cariño, y desde ahora, los Jaialim, recibirán también una prenda tejida a mano por un grupo de tejedoras de la Olei Nahariya.
Porque cada punto es un abrazo.
Cada prenda, un gracias.
Y cada lazo, una forma de decir: estamos con ustedes.
Kesharim. Lazos que nos unen con los jaialim y con Am Israel.

