Inicio COMUNIDAD EN ACCION Eli Cohen: «en la nueva estrategia de la Sojnut, la palabra ‘aliá’ está en primer plano»

Eli Cohen: «en la nueva estrategia de la Sojnut, la palabra ‘aliá’ está en primer plano»

Por IG
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Itongadol.- El Representante de la Organización Sionista Mundial (OSM) y la Agencia Judía para Argentina y el Cono Sur, Eli Cohen, mantuvo su primera entrevista con ItonGadol desde que asumió el cargo y afirmó que «en la nueva estrategia, la palabra ‘aliá’ está en primer plano». 

Asimismo, anticipó el alcance de la Expo Atid, que comenzará esta semana: «Venir a la feria y participar es solamente dar el primer paso para tu futuro en Israel».

Al ser consultado sobre la situación del pueblo judío tras la Masacre del 7 de Octubre de 2023, Cohen señaló: «Naturalmente, hay una diferencia entre antes y después del 7 de Octubre: somos un solo pueblo. No está el pueblo de la Diáspora y el pueblo de Israel, eso ya no existe… Compromiso mutuo, responsabilidad mutua en todo lo que pasa allá y acá, y eso es algo muy importante».

Entrevista completa:

– ¿Su rol sigue teniendo los dos «sombreros»: Sojnut y Organización Sionista Mundial?

– Así es. Oficialmente, mi cargo es representar a la Organización Sionista Mundial y la Sojnut en sus actividades acá. La idea es fortalecer la unión y el trabajo conjunto para sacar el mejor beneficio de nuestro trabajo con la comunidad judeoargentina.

– Esos dos «sombreros» se unieron hace algunos años. ¿Se entiende que fue una buena idea, que le sirve a la región?

– Hagamos una pausa histórica… Natán Sharansky fue el el último presidente de la Agencia Judía y de la Organización Sionista Mundial. Hasta entonces, si no me equivoco, desde que empezó el movimiento sionista siempre hubo un presidente para las dos organizaciones juntas. Después, por diversas razones de la Agencia Judía, se decidieron separar y se formaron dos organizaciones independientes. Una es la Sojnut, la Agencia Judía (para Israel), presidida por Sharansky, y después, Abraham Duvdevani fue el primer presidente de la Organización Sionista Mundial, ya con las instituciones separadas. Lo que quiero decir es que siempre fue la lógica del movimiento sionista y de su objetivo. Las tareas se diferenciaron: con la aliá, la educación, la hasbará… Cada una tomó su rumbo… Acá no hay una novedad importante, para mí es lógico que tengan que trabajar juntas. A pesar de que es grande, para la comunidad es importante y los hechos demuestran que es una decisión muy correcta y muy buena.

– ¿Qué significa la Guerra de Gaza y esta posguerra para sus organizaciones?

– Creo que si algo intentaron hacer antes del 7 de Octubre, quizá todo el año 2023, fue una separación entre diferentes corrientes, especialmente entre el antisionismo y el antisemitismo. Que hablar contra Israel o su gobierno es diferente de hacerlo contra el pueblo judío, que es otra cosa. Antisionismo o antiisraelismo es una cosa y antisemitismo es otra… El 7 de Octubre descubrió que no hay diferencia entre ser antiisraelí o antisionista y antisemita. Creo que lo que estamos viendo en el mundo entero es que el odio que sufre el pueblo judío desde hace 5.000 años, ahora se está despertando de vuelta… Y en forma especial, vamos a decir, acá, en la Argentina, que sufrió dos ataques que fueron contra la comunidad judía, se demostró más que nunca la unión del pueblo judío en general. Hay gente que vive en Israel -y ojalá que al final todos vivan en Israel, como deseamos todos- y está el pueblo judío que vive fuera de Israel, pero hoy, más que nunca, somos un pueblo más unido. Si no lo queríamos marcar nosotros, nos lo marcaron… Si hablamos especialmente de la Argentina, sabemos que muchos de los olim que llegaron de la Argentina fueron los que crearon los kibutzim, los moshavim vecinos a la Franja de Gaza, y hasta hoy la comunidad judeoargentina está sufriendo que muchos fueron asesinados por los malditos terroristas de Hamás el 7 de Octubre y todavía hay rehenes -(Ariel y David) Cunio, (Eitan) Horn y (Lior Rudaeff)- en manos de los terroristas. Es decir que si hacía falta algo para marcar esa unión del pasado, del presente y del futuro, eso nos unió más que nunca. Lo vimos en la exposición El último abrazo, que hizo la Organización Sionista, y lo vemos día a día en todo lo que estamos viviendo acá.

– ¿Por qué menciona que la zona atacada por los terroristas de Hamás tiene que ver con los olim latinoamericanos?

– Porque creo que, lamentablemente, sufrimos el 7 de Octubre durante 5.000 años… Tomemos el caso de (el líder espiritual iraní, Ali) Khamenei: es el nuevo Amán (de la historia de Purim)… Hace 3.000 años hubo un Amán que dijo las misma cosas: destruir y matar a todos los judíos. Eso es lo que dice Khamenei ahora… No hay diferencia. No cambió nada en el pensamiento… Pero cuando hablo de la gente y digo: «¿cuál es el destino común que tenemos, el pasado y el futuro que nos une a los israelíes con la comunidad judeoargentina?», creo que es algo fuera de lo común en comparación con las diferentes comunidades judías del mundo.

– ¿La estructura de la aliá y de la OSM estaba preparada? Porque cuando ocurre el 7 de Octubre aparece esa reserva que tenían para poner en práctica… ¿Se sintieron fortalecidos para enfrentar a nivel político lo que estaba sucediendo?

– Creo que la creación del Departamento de Lucha contra el Antisemitismo y el trabajo que está haciendo la Organización Sionista es fenomenal y reúne mucha información que se usa. La verdad que fue un logro enorme, pero el tema es el combate contra el antisemitismo. Creo que es difícil decir que estamos ganando… Estamos perdiendo en muchos aspectos por miles de razones; se necesita un seminario para tratar cuáles… Creo que al final, lo que se está descubriendo más que nunca es el odio fundamental que existe contra el judaísmo, no solamente contra la existencia del Estado de Israel. Recientemente salió a decir una de las activistas pro palestinas que «la lucha no es contra Israel, es contra los judíos en general», y eso es lo que estamos sufriendo. Sé que se están haciendo muchos esfuerzos desde el Ministerio de Asuntos Exteriores y el Ministerio de la Diáspora, pero hace falta buscar la llave… No la conozco todavía, pero creo que al final, siguiendo con nuestros valores, nuestros compromisos como seres humanos -y creo que el pueblo judío aún es un ejemplo de valores para el mundo-, al final se va a reconocer. Y si demora un poco, va a demorar, pero se va a reconocer…

– Le toca estar al frente de esta oficina después de la guerra. Un funcionario israelí no es el mismo antes y después de la guerra. ¿Siente que lo que hizo durante su vida le sirve para esta etapa?

– Seguramente la experiencia que uno tiene y el conocimiento obtenido durante años en diferentes áreas ayudan. Trabajé con la ex Unión Soviética, trabajé con Etiopía, trabajé con Europa, Estados Unidos y América Latina… Seguro que te dan una visión muy grande, pero creo que estamos atravesando una época muy, muy difícil internamente, en Israel y en el mundo entero. Escuchamos a líderes que hablan y ya se olvidaron de que pasó el 7 de Octubre. Algunos no comprenden que el 7 de Octubre violaron y  asesinaron a niños, mujeres, adultos (mayores) que estaban en sus casas durmiendo. Tomaron a 251 rehenes inocentes, aquellos que incluso ayudaron a la gente de Gaza. De eso no se habla, es inexplicable… Mucha gente dice que «a los judíos les gusta ser víctimas», y cuando somos víctimas, nos llaman así durante 24, 48 o 72 horas y después se olvidan… No soy un experto militar ni nada de eso, pero lo que Israel está haciendo en Medio Oriente… Está limpiando de terrorismo al Líbano. Está salvando al Líbano… De ellos mismos lo está salvando… Está salvando a la gente inocente de Gaza. A aquellos que sí quieren vivir los está salvando de la organización terrorista Hamás. Fíjense lo que está pasando con Irán: fuimos amenazados por el tema atómico durante años… Y lo que pasó en Yemen… ¿Qué tenemos con Yemen? Cuando escucho a líderes políticos internacionales hablando contra Israel, parece que el mundo está loco…

– ¿Cómo está viendo a la comunidad después de unos meses en la Argentina?

– La bomba en la AMIA siguió explotando muchos años más porque fue una bomba externa que tenía una bomba interna. Hoy en día creo que la comunidad judeoargentina está mucho más organizada. Hay muchos deseos de trabajar en conjunto, con las diferencias que existen. Cuando hablo con rabinos, el discurso de todos es el mismo: que los jóvenes vengan a la sinagoga para mantener la continuidad judía, la identidad judía… Que vengan a la comunidad, que vengan al club… Todos con el mismo discurso porque quieren unir a todos. Lo que la Sojnut y la OSM están intentando hacer es trabajar con todos para la unión del pueblo, para fortalecer la identidad judía, la continuidad judía y la conexión con Israel y estrechar los lazos con el Estado de Israel. Veo una comunidad mucho más organizada, mucho más comprometida, no con menos problemas, pero hay buena voluntad y lo quiero reflejar. Pero quiero decir algo al margen: estamos tratando con 30.000 o 40.000 personas y la comunidad judeoargentina se calcula en entre 180.000 y 200.000 personas. ¿Dónde están los otros 150.000? Tenemos que buscar a la gente que está afuera y traerla. Es un desafío…

– ¿Qué piensa al respecto?

– Voy a decir algo que me llamó la atención: últimamente estoy intentando visitar diferentes comunidades chicas. Estuve en Mar del Plata, Bahía Blanca y Rosario. Tres comunidades diferentes. Rosario tiene una escuela y un club, es mucho más alegre… Pero una pregunta que nos hacemos es qué va a pasar con las comunidades chicas. Hay 20.000 o 30.000 judíos, ¿qué será de su futuro? Hay una lucha enorme, hay líderes jóvenes comprometidos, pero, ¿cómo lo van a lograr? No hay educación judía, no hay actividades, no hay mucha conexión con la vida judía… Quieren mantenerse en la vida judía, quieren mantener su identidad… Es un tema que tenemos que tomar y esto se los dije a los dirigentes de acá: hace falta pensar en cómo hacerlo… Si en Rivera hay 50 judíos, en Neuquén hay cuatro, cinco o diez judíos, y quieren mantener la comunidad, hace falta encontrar la solución. No tengo todavía la fórmula, pero es algo que vamos a tomar en cuenta…

– ¿Pasa esto en otros lugares del mundo?

– Creo que el tema de las comunidades chicas pasa en muchos lugares. Siempre se habla de París, Marsella, New York, etc., pero los judíos están en todos lados. Se puede tirar una piedra en el mapa y vas a encontrar ahí a un judío. En una de las comunidades chicas que visité hay un shelíaj (emisario) de Jabad, un chico con buena voluntad, que tiene hijos y está luchando para mantener la comunidad. Quiere acercar a la gente para que sea parte y no hacen ni un Minián… No me meto con las corrientes (religiosas), pero es una lucha enorme para la comunidad judía…

– ¿Cómo y cuánto ayuda la aliá a esas kehilot, algunas de las cuales ni tienen Minián?

– Rezo todas las mañanas, y decimos tres veces por día: «vean nuestros ojos Tu retorno a Sion con misericordia». Es un deseo, un anhelo, un pensamiento… Creo que una persona que hace aliá traza un puente que fortalece la ideología judía del lugar desde donde va. Si un chico va desde Bahía Blanca y deja a su familia allí, estrecha los lazos entre Bahía Blanca e Israel, sin dudas. Es un puente para fortalecer el judaísmo, fortalecer el sionismo, fortalecer el contacto con Israel, su identidad… Eso ya es un triple «win» (triunfo): win, win, win… Él ganó su identidad, el pueblo judío ganó su identidad y la comunidad tiene otro puente más…

– Recientemente se vio una foto en la que bajaba de un avión una gran camada de olim, la primera que llegó a Israel después del 7 de Octubre. ¿Qué le pasó cuando la vio?

– Yo tuve otra experiencia: fui durante cuatro años el director general del Departamento de Aliá de la Agencia Judía. En esa época emigraron, imagino, casi 50.000 personas. Era otra época, pero es interesante… De 2008 a 2012 no había guerra, tampoco crisis económica, y la gente hacía aliá porque encontraba en Israel una oportunidad, algunos por razones de necesidad, otros para mantener la identidad judía. Creo que hay dos factores que hacen a la aliá: uno que atrae y otro que empuja. Lo vimos acá, en la Argentina, en épocas de crisis grandes como 2001 o 2008… Por el contrario, la gente que fue a formar los kibutzim hace 30 y 40 años, fue por razones sionistas, porque Israel genera atracción. Quisiera que todos los judíos vayan a Israel porque es una oportunidad. Creo que Israel es un país glorioso, que les da oportunidades a los jóvenes, que le da oportunidades de bienestar al pueblo. En Israel hay casi tres millones de olim, por lo que es un país de inmigrantes. Es algo que me fascina… Cuando llego a Israel a visitar a mi familia y veo el cartel del Ministerio de Aliá que recibe a los olim, me lleno de alegría y emoción…

– ¿Por qué usó las palabras «atrae» y «empuja»?

– Hay cosas que ocurren acá que, lamentablemente, hacen que la gente busque un refugio. Como el antisemitismo, por ejemplo. Eso empuja a la gente a salir de su país, y va a Israel. Acá, en la Argentina -no hace falta decirlo-, claro que hubo tensiones económicas y eso empujó a la gente a salir, a buscar su futuro en Israel. Ese es el factor que empuja. Y también está el factor que atrae a la aliá… Quisiera que toda la aliá fuese por el factor que atrae porque creo en mi país. Por eso Israel les da soluciones, prácticamente, a médicos que quieren trabajar, a gente del high tech y del low tech, profesores, gente que está buscando un futuro mejor… Sabemos que acá también hay mucha emigración que no tiene que ver con el tema judío, porque la gente está buscando otras experiencias, a pesar de que es un país glorioso. Amo a la Argentina, pero es un hecho. Existe en todos los lugares… Mucha gente viaja para España u otros países…

– Cuando uno va a Israel, la palabra «aliá» tiene en los dirigentes un tono distinto al que tenía antes del 7 de Octubre. ¿Con qué impronta se encuentra aquí la palabra «aliá» ahora?

– Hay muchos objetivos en la Agencia Judía: mantener y fortalecer el pueblo judío, el tema de las residencias para fortalecer las comunidades… Pero en la nueva estrategia que se está manejando ahora en la Agencia Judía, la palabra «aliá» está en primer plano, como un objetivo además de todos los otros. Esto no quiere decir que la identidad judía o la educación dejen de ser un objetivo, sino que el tema de la aliá, con la nueva estrategia, tomó una atención un poco mayor. La Expo Atid, en lugar de hacerla como se hacía antes -siempre en Buenos Aires, que la gente (de Israel) venía tres horas, daba discursos y se iba-, por primera vez vamos a hacer tres ferias importantes y dos o tres chicas. Vamos a repartir los esfuerzos… Vamos a hacerlo primero centralmente en la AMIA, que es el ente principal de la comunidad, respetando a todos. Vamos a hacer una feria de aliá con Judaica en Arlene Fern. Vamos a hacer en La Casa, que es otro público. Vamos a hacer dos pequeños eventos para impulsar la aliá: uno con Jabad en Ieladeinu, para la gente a la que le dan servicio, y también en Lamroth, una actividad con su gente, rabinos y dirigentes. Paralelamente, vamos a estar en diferentes escuelas. En la ORT vamos a hacer encuentros en los dos liceos (sedes del secundario) y otro, a pedido de ellos, para ofrecerles a los alumni (egresados) que escuchen las oportunidades de estudiar (títulos de) segundo y tercer grado en el Technion, en la Universidad Hebrea, en la Universidad Tel Aviv, Ariel o donde quieran. Eso quiere decir que no estamos esperando a que vengan, como si fuésemos un supermercado; salimos y les decimos que vengan, que es una oportunidad, que conozcan Israel… Otra cosa importante sobre Israel: ¿qué queremos hacer en esta semana de aliá? Queremos decir: «Javerim, con o sin guerra, Israel es un país que triunfa. Vengan a conocer Ariel, Dimona, vengan a conocer las universidades, vengan a conocer Jerusalem, Tel Aviv y todo lo que quieran. Van a ver que en Israel hay educación, hay profesores y hay universidades. Somos un país normal y todos están trabajando». Venir a la feria y participar solamente es dar el primer paso para tu futuro en Israel; después, cada decisión es personal… También vamos a hacer la feria en Rosario y Montevideo. Es un acto de legitimar la centralidad de Israel en el pueblo judío… Otra cosa: naturalmente, hay una diferencia entre antes y después del 7 de Octubre. Somos un solo pueblo. Compromiso mutuo, responsabilidad mutua en todo lo que pasa allá y acá, y eso es algo muy importante… 

– ¿Cómo se organizará el evento cuando, por ejemplo, vayan a la ORT?

– Cada uno con su público… Creemos que los jóvenes son algo que hace falta. Hablamos anteriormente de las comunidades chicas: una preocupación de la que todos me hablaron es la continuidad de la gente de 18 a 30 años. Creo que su formación como familia, estudiar en serio, trabajar en serio, es importante. Por eso miramos a los jóvenes. Miramos también a la familia de los jóvenes… A ORT, por ejemplo, va a ir gente de la universidad, del Ministerio de Educación… A esa gente se le va a decir: «Este es el panorama, estas son las oportunidades que pueden tomar, sépanlo». Cada lugar tiene su gente, como conversamos con cada comunidad… Les preguntamos: «¿cuál es vuestro interés, qué es lo más importante para ustedes?», y lo tratamos con especialistas…

– ¿Cuál es el mensaje para una familia a la que no se le había pasado por la cabeza que está muy a mano hacer aliá?

– Tenemos un pasado que nos une, tenemos un presente que nos une y queremos asegurar un futuro fuerte para nosotros. Israel es una oportunidad para asegurar vuestra identidad judía. Seguramente, el que una persona vaya y sea parte es una demostración de identificación con el sionismo. Además de eso, no cabe la menor duda que Israel es un país de oportunidades para familias con chicos y jóvenes, para que «el cielo sea el límite» en todo lo que elijan… No hace falta traer muchos ejemplos de lo que vimos en los últimos años que es el high tech y el low tech israelíes y lo que es la educación y la formación profesional. Se trata de una oportunidad enorme… Si estás buscando un futuro y estás dudando, podés tener esta opción. Una opción que tiene un tema racional, un tema emocional y un tema de conocimiento…

– ¿Aquel que hace aliá tiene beneficios y facilidades generales para insertarse en la sociedad israelí?

– Claramente la respuesta es sí porque Israel es un país de inmigrantes. Mi familia hizo aliá cuando tenía dos años y medio y tuvimos beneficios. Era otra cosa, era un país muy pobre… El que venga a la feria va a escuchar cosas impresionantes… Sé que hay un programa para médicos con beneficios enormes. Además, Ariel y Dimona van a presentar sus oportunidades… Sé que quizá muchos quieran vivir en Tel Aviv, pero decimos: «Javerim: si quieren un bienestar, vengan. Hay lugares en Israel que les van a dar la posibilidad». Hay universidades, hay oportunidades para jóvenes, para todos… Hay muchas oportunidades, y eso lo van a escuchar en la entrevista directa que van a hacer en la Expo Atid. Depende de cada familia, de cada profesión… Uno de los proyectos que se está estudiando: la Agencia Judía va a ayudar a construir mil casas para multiplicar la cantidad de habitantes en el sur. Uno de los objetivos es devolver la confianza… Creo que uno de los lugares más seguros que hay en el mundo es el sur de Israel. Es más seguro que acá… Ahora van a ir voluntarios, como fueron muchos en el ’48, en el ’56, en el ’67, en el ’73, para ayudar a devolver la confianza, y el que quiera quedarse, lo va a hacer…

– Es un proyecto organizado para poblar y dedicarse al sur de Israel…

– Eso claramente existe, pero hay cosas que, lamentablemente, la Agencia Judía no publica… Hay muchas actividades que se hacen acá que son importantísimas: Josen, la resiliencia; la fundación de seguridad que está apoyando a las comunidades, los movimientos juveniles y todos los que lo necesiten, etc… Los que deben saberlo, lo saben… Queremos asegurar que esta comunidad sea fuerte y segura, que tenga un fortalecimiento espiritual y físico para que no ocurran las cosas que ocurrieron en el pasado… Y eso estamos intentando hacer, además de asegurar la unión de nuestro pueblo… Cuando termine mi etapa aquí, quiero que se recuerde que aporté un granito de arena para la unión del pueblo judío y la comunidad.

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