Itongadol/Agencia AJN.- El negocio de las redes sociales es mantenerte enojado. Las campañas de odio son cada vez más comunes y la sufrimos todos los argentinos durante el Mundial.
¿Cómo funciona? Parten de una realidad verdadera o alterada y a base de repetición y volumen, tu cerebro las empieza a interpretar como verdades.
De esa forma, los mensajes de odio direccionados a un grupo en particular son cada vez más comunes.
Los judíos lo sufrimos históricamente, pero este año fue grandísima la campaña para instalar un supuesto Plan Andinia en la Patagonia.
Es difícil por la velocidad a la que avanza el mundo, pero siempre es importante cuestionarnos lo que vemos y reflexionar de dónde sacamos las ideas que nos parecen propias.
La manipulación es más fácil de lo que creemos y tenemos que estar atentos a no ser víctimas de ella.

