Inicio Bialik Devoto Presidente de Bialik Devoto: “Cumplir 100 años en Argentina no es fácil, pero Bialik llega joven a su centenario”

Presidente de Bialik Devoto: “Cumplir 100 años en Argentina no es fácil, pero Bialik llega joven a su centenario”

Por Iton Gadol
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Itongadol.- El presidente de Bialik Devoto, Damián Hanono, mantuvo una entrevista con ItonGadol en el marco del centenario de la institución,

“Cumplir 100 años en Argentina no es fácil, pero Bialik llega joven a su centenario. La historia de Bialik es una historia viva, porque su gente sigue siendo parte”, destacó.

-Bialik está cumpliendo su aniversario. Primero hablemos del presente y después un poco sobre el futuro.

-Estamos muy felices de cumplir 100 años. Estamos muy felices quienes nos toca, por esas cosas del destino, estar en este lugar. Tanto la Comisión Directiva como el staff profesional de Bialik. Esta es una escuela y una comunidad. Está todo unido, no hay división y una parte de la institución alimenta la otra.

En ese marco, vamos a tener un festivo inminente, que será el 28 de octubre en un teatro de la ciudad de Buenos Aires, donde vamos a convocar, por un lado a la gente más representativa de nuestra comunidad, que es muy fuerte, y por otro lado, obviamente, a miembros de las distintas comisiones directivas de las instituciones.

-¿Llegaste a descubrir qué es lo que significa organizar los 100 años?

-Lo primero que se me viene a la mente es qué difícil que es cumplir 100 años en Argentina para cualquier institución, porque es un país muy inestable donde uno ve a diario empresas, instituciones, que se caen. Y la verdad que esto me inspiró mucho en el discurso que yo di en el templo en Iamim Noraim. Es cómo llegamos a los 100 años y la verdad que llegamos jóvenes a los 100 años. Porque cuando empiezo a contar todo lo que se hace en Bialik todos los días, no solo de escuela y de Shule, sino de todos los días de la semana, llegamos con mucho vigor a estos 100 años y la verdad que tenemos con muchos proyectos a futuro.

Yo tomé conciencia cuando empezamos a preparar este festejo de la historia que tenemos y mucho es historia viva, porque es gente que sigue formando parte de la comunidad.

-¿Cuál es el secreto?

-Tengo muchos encuentros con históricos y la verdad es que es ahí donde me doy cuenta qué es una comunidad. Porque uno piensa una escuela, una Comisión Directiva, papás actuales del shule que asumen la dirección de la escuela y, sin embargo, el apoyo fundamental es el de la comunidad, en el sentido amplio. Las personas que hoy no vienen a Bialik todos los días porque sus hijos se egresaron, pero que igual están, están con sus aportes, porque es una comunidad de donantes también, y están con su sostén político y su sostén ideológico, y la verdad es que yo me di cuenta que puedo contar realmente con ellos y que armamos un grupo muy lindo de ex directivos, donde están todos súper dispuestos a participar, colaborar y ser parte del festejo, ya no como invitados, sino siendo parte del festejo.

-¿Y con los profesionales qué está pasando?

-Nosotros tenemos a nuestra directora de Jardín, que hizo un ciclo de dirección académica en Bialik, que es Julieta Galant, nieta de los fundadores de Bialik. Ella fue alumna de Bialik, docente de Jardín de Bialik y directora de Jardín de Bialik.

Y sigue estando y es un pilar fundamental en la escuela, excede a lo que es una directora de Jardín. Siempre nos aporta una visión estratégica.

En relación a esto último resalto la incorporación de nuestra nueva Directora de Primaria, Shirly Swietarski, quien se sumó a nuestra escuela a principios de este año procedente de ORT. Se ha integrado rápidamente a nuestra Comunidad y nos aporta un alto valor agregado en materia pedagógica.

-En definitiva, 100 años de escuela está marcando la presencia de los primeros inmigrantes judíos en Argentina.

-Sí, aprovechamos esta situación de nuestros 100 años justamente para documentar esos 100 años de historia. Estamos hablando de 1925, o sea, anterior a la Segunda Guerra Mundial. Es una institución que se fundó entre las dos guerras, y ya está hecho el libro que documenta buena parte de la historia de Bialik, partiendo desde 1925. Ese libro va a ser entregado a algunos miembros de nuestra comunidad a modo de presente, y creo que eso va a quedar por generaciones.

-¿Sabemos cómo se fundó?

-Empezó como un templo, que todavía existe en Bialik. El edificio que tenemos ahora, que prácticamente son 50 metros de frente, obviamente no nació con esas dimensiones, sino que nació en un templito. Y ese templo es un lugar que hoy existe en Bialik, se preserva en Bialik y se usa en Bialik.

Y después fue expandiéndose como comunidad y luego como escuela. Al lado del templo hay una puerta, con un saloncito, y ese era el templito original. Hoy, en ese templito, por ejemplo, los días lunes a las 8.20 de la mañana nos encontramos los miembros de la comunidad a hacer una actividad que llamamos “un tefilín y café”.

-Si alguien de una institución que no es Bialik lee la nota, ¿hay un secreto para cumplir 100 años como institución en Argentina?

-El secreto es mantenerse joven y uno se mantiene joven con renovación. En nuestra Comisión Directiva hay papás de chicos de Jardín o del ciclo inferior de la Primaria. Entonces eso hace a una renovación, no pasa en todas las comunidades. Yo voy a muchas reuniones, presencio otras comisiones directivas y veo que cuesta más el recambio y que haya gente dispuesta a participar y a dar su tiempo por una comunidad. Y en Bialik eso sobra.

-¿Por qué? ¿Porque los que eran mayores en algún momento hacen el click y abren la puerta a los jóvenes?

-Es una impronta de Bialik. Nosotros estamos buscando nuevos miembros de comisión directiva todo el tiempo.

Cuando yo me junto con los ex miembros de comisión directiva, ellos apoyan a la comisión directiva actual, la ayudan, la apuntalan. Entonces, el que quiere entrar a la comisión directiva se siente que apoyado y que no toma una responsabilidad tan grande solo. Yo sucedí a Mauro Berenstein en la comisión directiva. Yo creo que cada comunidad tiene su idiosincrasia.Y la idiosincrasia de Bialik es la renovación y la continuidad. Es decir, se renuevan las personas, pero hay una continuidad de la mirada y de la política. Buscamos siempre ser mejores, buscamos siempre que haya gente nueva y que aporte nuevas ideas, pero también buscamos que el que pasó y que tuvo su experiencia, la siga aportando, la siga dando, porque hace que uno evite repetir errores. Y la verdad que la historia de la institución tiene que tener un sentido, no es solo cumplir años, no es acumular años, sino que es acumular experiencias. Ahí me parece que está el secreto de Bialik.

-¿Estás contento? ¿Lo estás disfrutando?

-Sí, lo estoy disfrutando. Yo no soy de un perfil alto ni de protagonizar festejos, pero la verdad que a la medida que fuimos haciendo este Bialik 100, fuimos tomando conciencia de lo que representaba y lo que más me reconforta es ver al que tengo al lado. Mi familia se involucró mucho en el festejo. Mis hijos, mi mujer se involucraron en el festejo y forman parte del festejo. Mi mujer fue miembro de comisión directiva también y la verdad que trabaja codo a codo conmigo y después me doy vuelta y lo más importante es ver a los de la comisión directiva, veo primero mucho talento y mucho esfuerzo. Entonces, ahí es donde uno se pone contento de sentirse tan acompañado.

-Es fácil ser judío y llenar sinagogas en Villa Crespo, pero no es fácil ser judío y llenar sinagogas en Devoto. Y esto ocurre en Bialik en los Iamim Noraim.

-Es totalmente cierto. Por algo eligen Bialik, tanto para la escuela, como para la comunidad, como para ir al templo. La verdad que en Iamim Noraim brilla Bialik. Es el momento más lindo del año para una persona. Cuando termina Yom Kipur, cuando entran los chicos con sus linternas, cuando cantamos el Hatikva, cuando escuchamos el shofar y bueno, la previa a ya terminar el ayuno. Ese es el momento más lindo del año para mí.

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