Inicio AMIA Ante una gran concurrencia, AMIA celebró su Evento Anual con el presidente de la Corte Suprema de Justicia como orador principal

Ante una gran concurrencia, AMIA celebró su Evento Anual con el presidente de la Corte Suprema de Justicia como orador principal

Por Iton Gadol
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En la cercanía de Rosh Hashaná, el Año Nuevo Judío, AMIA realizó ayer su Evento Anual, un encuentro que convocó a numerosos referentes de distintos sectores de la sociedad argentina para brindar por todo lo compartido y renovar los mejores deseos para el futuro.

El evento tuvo lugar en el Faena Art Center y contó con la participación de embajadores, autoridades religiosas, representantes del ámbito político, empresarial y judicial, además de referentes de la sociedad civil y de distintas instituciones comunitarias.

Uno de los momentos centrales de la noche fue la disertación del presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación y del Consejo de la Magistratura, Horacio Rosatti, quien fue presentado como orador principal del encuentro por el director ejecutivo de AMIA, Daniel Pomerantz.

“Ustedes saben que la tradición judía colocó siempre a la Justicia en el corazón mismo de la vida humana. En palabras de nuestros Sabios: ‘Sobre tres cosas se sostiene el mundo: sobre la justicia, sobre la verdad y sobre la paz’”, expresó Pomerantz al introducir al magistrado los presentes.

En su exposición, Rosatti reflexionó sobre los desafíos que plantean la inteligencia artificial y las redes sociales y llamó a recuperar la capacidad de introspección y de construir “respuestas propias” frente a un entorno atravesado por la tecnología.

“El hombre contemporáneo ha perdido en gran medida la capacidad de la introspección. Abrumado por la rutina, aturdido muchas veces por las redes sociales, paradójicamente tiene más instrumentos para comunicarse con el prójimo, pero sus vínculos, sus relaciones, no son tan profundas como podían serlo en otra época”, señaló.

A partir de una referencia a la mirada de Sigmund Freud sobre el ser humano como “una especie de Dios con prótesis”, Rosatti planteó que el desarrollo tecnológico amplificó de manera extraordinaria esas capacidades. “No debemos olvidarnos que esas son extensiones artificiales”, advirtió, y recurrió al mito de Ícaro para señalar los riesgos de olvidar los límites de esas herramientas.

En ese sentido, destacó la importancia de “hacer ese viaje interior, esa introspección para generar un cambio posible” y sostuvo que, si bien internet permite superar las distancias y comunicarse en tiempo real, eso no garantiza vínculos profundos. Del mismo modo, señaló que la inteligencia artificial puede ofrecer “todas las respuestas posibles, o casi todas”, pero que “no van a ser nuestras respuestas” y que el desafío es encontrar respuestas propias y profundas.

Al finalizar su exposición, Rosatti recibió el Premio AMIA, una distinción simbolizada por un shofar, instrumento de viento que ocupa un lugar central en los rituales de Rosh Hashaná. El reconocimiento fue entregado por el presidente de AMIA, Osvaldo Armoza, y el Gran Rabino de la República Argentina, Eliahu Hamra.

Al referirse al significado del shofar, el Gran Rabino explicó que su sonido invita a la reflexión y al despertar interior. “Vamos a reunirnos para escuchar el sonido del shofar. Ese sonido simple llama a la reflexión, a nuestra alma a despertar y a reflexionar internamente qué tenemos para mejorar y qué debemos corregir”.

En el Encuentro también brindó su mensaje el jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, quien destacó el valor de la convivencia como uno de los rasgos distintivos de la sociedad. “En la Argentina y en la ciudad de Buenos Aires la convivencia pacífica es cotidiana, pero esa convivencia que ya es identidad nunca hay que darla por garantizada. Se debe trabajar todos los días”, afirmó.

Macri señaló además la importancia de promover y defender valores como “la vida, la libertad y la unidad”, y sostuvo que los espacios de reflexión y conciencia son necesarios para fortalecer esos principios. “Tenemos la responsabilidad de cuidarlos todos los días”, expresó.

En sintonía con el espíritu de encuentro y reflexión que atravesó la celebración, el presidente de AMIA, Osvaldo Armoza, destacó en su mensaje el significado de Rosh Hashaná como una oportunidad para renovar los deseos y reafirmar el compromiso con la construcción de una sociedad más justa y solidaria.

“Rosh Hashaná nos enseña que cada comienzo es una oportunidad para reescribir nuestro destino común. En estos días decisivos, donde renovamos el deseo de un año dulce y próspero, mi deseo es que sigamos profundizando este camino de encuentro, convivencia pacífica, resiliencia y diálogo que tan orgullosamente distingue a nuestro país”, manifestó.

“Que tengamos la fortaleza para abrazar al que sufre, la claridad para seguir educando en valores y la visión para continuar construyendo una sociedad más justa, solidaria e inclusiva”, concluyó el presidente de la entidad.

A lo largo del evento, AMIA presentó algunos de los principales logros alcanzados y proyectos impulsados por la institución en sus distintas áreas, así como las iniciativas que expresan su compromiso permanente con la inclusión, la igualdad de oportunidades y el desarrollo de la comunidad.

La música también tuvo un lugar destacado en el encuentro, como expresión del vínculo entre la identidad judía y la cultura argentina. En ese marco, el reconocido pianista y compositor Adrián Iaies, acompañado por un ensamble convocado especialmente para la ocasión, presentó “Neshalma”, una obra creada para este evento que propone un recorrido desde la inmigración hasta la actualidad.

La pieza toma su nombre de un concepto que une las maneras de expresar una misma idea en castellano y hebreo y que, como parte de la identidad, se transmite de generación en generación.

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