Itongadol.- El acuerdo de 25.000 millones de dólares entre Palo Alto Networks y CyberArk, la segunda mayor adquisición en la historia de la ciberseguridad, casi se derrumba en las horas previas a su anuncio. Documentos presentados por CyberArk ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) revelan los detalles de cómo la operación fue salvada en el último momento, tras semanas de tensas negociaciones.
La historia comenzó en mayo de 2023, cuando el director ejecutivo de Palo Alto, Nikesh Arora, ofreció adquirir la firma israelí de seguridad de identidades fundada por Udi Mokady. La respuesta fue negativa: CyberArk prefería seguir independiente. Dos años después, en junio de 2025, Arora retomó el contacto y se reunió con Mokady el 17 de ese mes. A finales de junio, ambas compañías firmaron un acuerdo de confidencialidad, y el 1 de julio Palo Alto presentó una primera oferta no vinculante de 457,99 dólares por acción en un canje accionario.
El directorio de CyberArk reconoció la alineación estratégica de ambas firmas, pero consideró que las condiciones debían mejorar. Mokady contraofertó con 525 dólares por acción y una tarifa de terminación inversa de 2.000 millones en caso de que los reguladores bloquearan la fusión. Palo Alto rechazó esa exigencia y contraofertó con 480 dólares sin cláusula de rescisión.
Durante los días siguientes, las posiciones parecieron irreconciliables. El 10 de julio, la negociación estuvo a punto de romperse, hasta que Palo Alto accedió a aumentar la compensación de ruptura a 1.000 millones. Ese gesto mantuvo las conversaciones vivas. Ambas partes firmaron un acuerdo de exclusividad, pero un reporte en medios israelíes que sugería que Palo Alto exploraba otras adquisiciones en el sector aceleró los tiempos.
La tensión llegó al límite el 27 de julio, cuando Arora comunicó a Mokady que el directorio de Palo Alto había retirado el apoyo a la oferta de 495 dólares por acción debido a cambios en las valoraciones bursátiles, reduciendo la propuesta a 475,21. El directorio de CyberArk rechazó de inmediato, ordenó suspender el trabajo con asesores y exigió la devolución de documentos confidenciales. Por unas horas, la fusión parecía cancelada.
Fue J.P. Morgan, asesor de Palo Alto, quien reabrió contactos con los banqueros de CyberArk en Qatalyst. Esa misma noche, Palo Alto presentó una “mejor y última” oferta de 495 dólares por acción, lo que permitió retomar el acuerdo. Finalmente, el 30 de julio, CyberArk obtuvo garantías adicionales de cierre y una tarifa de ruptura de 750 millones que debería pagar en determinadas condiciones. El directorio aprobó de manera unánime la operación.
Antes de la apertura de los mercados, Palo Alto y CyberArk anunciaron el acuerdo conjunto, que valoriza la transacción en 25.000 millones de dólares. En su informe a la SEC, CyberArk aseguró que el pacto representaba “la mejor propuesta y el mayor valor económico disponible para los accionistas”, además de ofrecer términos favorables para la compañía.
Fuente: CTech.

