Itongadol/Agencia AJN.- La startup israelí Moonshot Space salió a la luz tras más de año y medio de trabajo en estricta reserva, presentando una tecnología que apunta a transformar tanto la logística espacial como el desarrollo de capacidades hipersónicas. La compañía está construyendo un acelerador electromagnético de alta potencia capaz de impulsar cargas a velocidades de hasta 8 kilómetros por segundo, utilizando electricidad en lugar de combustibles químicos.
Moonshot ha recaudado hasta ahora 12 millones de dólares, en una ronda liderada por Angular Ventures e impulsada además por una subvención de 1 millón de dólares de la Autoridad de Innovación de Israel. Fundada en 2024, reúne a figuras destacadas de la industria, el sector defensa y organismos gubernamentales.
Un equipo con trayectoria en defensa e innovación
El núcleo fundador está compuesto por:
- Hilla Haddad Chmelnik, ex directora general del Ministerio de Ciencia de Israel e integrante del equipo que desarrolló la Cúpula de Hierro.
- Fred Simon, cofundador del unicornio JFrog.
- Shahar Bahiri, cofundador de la empresa de movilidad inteligente Valerann.
A ellos se suman ejecutivos de alto perfil:
- Gil Eilam, ex ingeniero jefe de sistemas del programa David’s Sling.
- Ran Livne, ex CEO de la Fundación Ramon y responsable de la segunda misión espacial israelí.
- Alon Ushpiz, ex director general del Ministerio de Asuntos Exteriores y embajador en India.
La compañía cuenta con un equipo de 32 personas y opera principalmente desde Cesarea, donde ya está en construcción su primer acelerador.
Un lanzador eléctrico para dos mercados clave
El corazón de la tecnología de Moonshot es un sistema electromagnético capaz de impulsar objetos a velocidades hipersónicas, con aplicaciones en dos áreas estratégicas:
- Transporte de carga a órbita.
- Pruebas hipersónicas de alta cadencia.
En el ámbito espacial, el enfoque elimina la necesidad de propelentes a bordo, un cambio que, según la compañía, aumenta la fracción útil de carga del 4% típico en los cohetes actuales a más del 45%. Esto permitiría un sistema de reabastecimiento rápido y económico para satélites, estaciones privadas en órbita o instalaciones de manufactura espacial.
Moonshot asegura que no busca competir con empresas como SpaceX, sino convertirse en un “eslabón logístico” para cargas que no requieren lanzamientos completos. Ya firmó acuerdos preliminares con D-Orbit (Italia) y Orbit Fab (Estados Unidos), ambas dedicadas al servicio en órbita.
Pruebas hipersónicas más rápidas y más baratas
El segundo eje es la creación de un acelerador menor para pruebas hipersónicas de hasta Mach 6, pensado para resolver un cuello de botella global: los ensayos en este campo son costosos, lentos y dependen de infraestructura limitada.
En la actualidad, la mayoría de los programas de defensa recurre a simulaciones, túneles de viento o lanzamientos experimentales, todos métodos caros y de baja disponibilidad. Moonshot propone pasar de “un test por semana” a “varias pruebas por día”, con una reducción sustancial de los costos.
El proyecto llega en un momento en que Estados Unidos expande su iniciativa GOLDEN DOME y mientras Israel sigue avanzando en sus sistemas estratégicos, como Arrow 3 y David’s Sling. Para la compañía, la aceleración de los ciclos de ensayo podría tener un impacto significativo en las capacidades hipersónicas y antimisiles de los países aliados.
De la reserva al despliegue tecnológico
Con la construcción de su primer acelerador en marcha y un equipo compuesto por algunos de los nombres más experimentados del ecosistema israelí, Moonshot Space se coloca en una posición singular: una empresa privada desarrollando tecnología habitualmente restringida a laboratorios nacionales.
La compañía sostiene que sus sistemas permitirán una nueva generación de logística espacial y un salto en la capacidad de pruebas hipersónicas, en un momento en que ambas áreas se vuelven cada vez más críticas para la seguridad y la competitividad global.
Fuente: CTech

