En el marco de la VC Survey 2026, que invita a destacados inversores a analizar los temas, tendencias y ‘saltos’ esperados para el año próximo, el socio gerente de TAU Ventures, Nimrod Cohen, remarcó que la Startup Nation no estará definida solo por la “innovación” ni la “resiliencia”, sino por la combinación de ambas en una propuesta de valor única.
Itongadol/Agencia AJN.- El socio gerente de TAU Ventures, Nimrod Cohen, afirmó que “más allá de los titulares y de la retórica populista, la mayoría de los países e instituciones siguen buscando tecnología israelí y, en ocasiones, poco después de criticar públicamente a Israel, terminan comprando soluciones israelíes”.
Además, señaló que “los dos últimos años volvieron a demostrarle al mundo la extraordinaria capacidad de innovación y creatividad de Israel. Al mismo tiempo, revelaron algo aún más diferencial: la capacidad del ecosistema emprendedor israelí para ejecutar, adaptarse y ofrecer resultados bajo condiciones que, en la mayoría de los mercados, habrían interrumpido gravemente o incluso colapsado por completo la industria’’.
Cohen consideró que, ahora y en el futuro, la Startup Nation no estará definida solo por la “innovación” ni la “resiliencia”, sino por la combinación de ambas en una propuesta de valor única.
Tras las turbulencias de los últimos años y la estabilización de 2025, el ecosistema tecnológico israelí está entrando en una nueva era: The Next Leap. En diálogo con Ctech, Cohen compartió su visión en la VC Survey 2026, que invita a destacados inversores a analizar los temas, tendencias y ‘saltos’ esperados para el año próximo.
El empresario aseguró que ‘‘el ecosistema startup israelí es inherentemente global y no puede existir en aislamiento. La guerra y el aumento del antisemitismo afectaron negativamente a un número significativo de empresas, ya que algunos inversores y clientes se mostraron reacios a trabajar con compañías fundadas por israelíes. Al mismo tiempo, un grupo considerable de inversores —principalmente judíos— aumentó su exposición a la actividad israelí’’.
‘‘A largo plazo, esta no es una situación ideal. Mantengo la esperanza y la convicción de que la posición global de Israel mejorará en un futuro cercano’’, agregó Cohen.
Al ser consultado sobre qué industria civil (Construcción, Agro, Logística, etc.) tendría la mayor disrupción gracias a estas tecnologías probadas en combate, expresó: ‘‘No estoy convencido de que haya una sola industria civil que se beneficie de forma desproporcionada de estas tecnologías revolucionarias. Según nuestra experiencia de los últimos siete años, vemos tecnologías de doble uso y de origen militar aplicándose prácticamente en todos los sectores’’.

‘‘La logística probablemente verá la disrupción más inmediata y escalable. Muchas de las capacidades impulsadas por la defensa en Israel —autonomía, visión por computadora, toma de decisiones bajo incertidumbre y resiliencia de sistemas— se traducen de manera natural al ámbito logístico, donde las operaciones son cada vez más complejas, distribuidas y críticas en tiempo’’, explicó.
Asimismo, hizo hincapié en que ‘‘el almacenamiento, la última milla, las operaciones portuarias y la seguridad de la cadena de suministro pueden beneficiarse de tecnologías originalmente diseñadas para entornos disputados y con recursos limitados. La ventaja clave no es solo la superioridad tecnológica, sino la capacidad de desplegar sistemas confiables que funcionen bajo estrés, una cualidad que se está volviendo esencial en las cadenas de suministro civiles’’.
‘‘Con el tiempo, veremos derrames tecnológicos similares en construcción y agricultura, pero la logística combina escala, urgencia y demanda global de un modo que la convierte en el camino más rápido desde la tecnología de grado militar hacia un impacto comercial significativo’’, aseveró el socio gerente de TAU Ventures.
Con respecto a la ciberseguridad, detalló que ‘‘seguirá siendo un pilar central del tech israelí, pero para 2030 es probable que dos motores distintos cobren un papel más dominante: el deep tech que surge del ámbito académico y la tecnología de defensa’’.
En ese sentido, Cohen destacó que ‘‘las universidades israelíes continúan produciendo investigación de nivel mundial en áreas como la inteligencia artificial, la ciencia de materiales, los semiconductores, la robótica y las ciencias aplicadas. A medida que los mecanismos de transferencia tecnológica maduran y los fundadores se vuelven más orientados al aspecto comercial, estos avances académicos están formando cada vez más la base de empresas de escala de capital de riesgo con relevancia global’’.
En la misma línea, añadió que ‘‘la tecnología de defensa está cobrando impulso, marcada por la experiencia operativa única que los emprendedores israelíes acumularon en los últimos años. Esta experiencia se está traduciendo en empresas que se enfocan en la confiabilidad, la velocidad de despliegue y el rendimiento en condiciones extremas, atributos que ahora tienen una gran demanda por parte de gobiernos y mercados aliados en todo el mundo’’.
‘‘En conjunto, ambos dominios, aunque muy distintos en origen y dinámica, están bien posicionados para convertirse en motores de crecimiento de las exportaciones tecnológicas israelíes durante la próxima década’’, concluyó Cohen.
Fuente: Calcalist

