Itongadol/Agencia AJN.- Mientras Intel se esfuerza por restablecerse en la era de la inteligencia artificial (IA), gran parte de su esfuerzo no proviene de Silicon Valley, sino de sus operaciones en Israel.
El fabricante de chips reportó en el primer trimestre resultados que superaron las expectativas, extendiendo una racha de seis trimestres consecutivos de desempeño positivo.
Sin embargo, el cambio en Intel va más allá del impulso financiero. Esa transformación está siendo impulsada cada vez más por equipos alejados de la base histórica de la compañía en los Estados Unidos, sobre todo en Israel.
En el centro de ese esfuerzo se encuentra Karin Eibschitz Segal, quien ocupa uno de los puestos de ingeniería más influyentes de la compañía.
Además de liderar las operaciones de Intel en Israel, supervisa la ingeniería de todo el Grupo de Centros de Datos, incluidos los productos relacionados con la IA.

Sus responsabilidades abarcan todo el ciclo de vida del desarrollo, desde la arquitectura y el hardware hasta la integración y la entrega final, lo que sitúa a Israel en el núcleo del impulso de Intel hacia la infraestructura de la IA.
La escala de esa responsabilidad es significativa. Los negocios de centros de datos y de inteligencia artificial de Intel son ahora motores clave de crecimiento, con aproximadamente el 60% de los ingresos vinculados a productos relacionados con la inteligencia artificial en el último trimestre.
La demanda de procesadores para servidores, en particular chips Xeon, se ha acelerado a medida que la industria pasa de entrenar grandes modelos de IA a implementarlos a escala.
Israel desempeña un papel crucial para permitir ese cambio. Las operaciones locales de la compañía incluyen una parte importante de su actividad de comunicaciones de centros de datos e inteligencia artificial, particularmente en el desarrollo de chips IPU (Unidad de Procesamiento de Infraestructura).
Estos componentes son cada vez más importantes para gestionar el flujo de datos entre procesadores, una función esencial en los sistemas de IA a gran escala.
Más allá de la ingeniería, Israel también refleja el intento de Intel de reconstruir su cultura técnica tras años de errores estratégicos.

