Itongadol.- (Globes) El gobierno de Estados Unidos, bajo la administración del presidente Trump, lanzó oficialmente el ambicioso sistema de defensa Golden Dome, destinado a enfrentar amenazas como misiles hipersónicos, enjambres de drones e incluso “asteroides diseñados”.
Si bien el sistema por el momento carece de un diseño definido, su presupuesto oscila entre 150.000 y 500.000 millones de dólares y se prevé completarlo en 2029, por lo que la Agencia de Defensa contra Misiles publicará pronto las bases para que las industrias puedan postularse.
A pesar del nombre, Golden Dome no guarda relación con el sistema israelí Iron Dome (Cúpula de Hierro). Mientras este último enfrenta misiles de corto alcance, el estadounidense apunta a amenazas avanzadas lanzadas desde el espacio o con trayectorias impredecibles.
Aunque varias compañías israelíes desean participar, solo podrán hacerlo en asociación con firmas estadounidenses.
Israel Aerospace Industries (IAI), por ejemplo, busca competir en el área de radares y detección de amenazas, destacando su sistema Oren Adir y su experiencia con misiles Arrow 3.
Este sistema ya demostró eficacia incluso fuera de la atmósfera y su costo por intercepción es significativamente menor que el de sistemas estadounidenses. Cabe destacar que IAI también desarrolla interceptores para misiles hipersónicos.
Otra empresa israelí, Rafael Advanced Defense Systems, por su parte, quiere competir con su sistema láser Iron Beam, que será entregado a la Fuerza Aérea Israelí (IAF) a fines de 2025. Rafael intentará posicionarse como el único proveedor con experiencia real en intercepciones láser durante conflictos.
En Estados Unidos, empresas como Lockheed Martin, Raytheon, Northrop Grumman, Palantir y L3 Harris ya expresaron interés. En cambio, SpaceX enfrenta dificultades debido a tensiones con Trump, lo que abrió la puerta a competidores como Amazon Kuiper o Rocket Lab, pese a que SpaceX sigue liderando en lanzamientos satelitales.
Los gigantes del sector, como Lockheed y Raytheon, podrían limitar la entrada de nuevos actores, aunque no dominan aún tecnologías contra amenazas modernas como misiles maniobrables o armas lanzadas desde el espacio. En este contexto, Washington busca soluciones más eficientes y de menor costo.
En ese sentido, el experto israelí Moshik Cohen, exdesarrollador de sistemas como Iron Dome y actual CEO de Apex, alertó que el desafío va más allá de los misiles tradicionales.
En la actualidad hay amenazas nuevas, como los misiles hipersónicos maniobrables o los “asteroides diseñados”, bloques de tungsteno capaces de provocar tsunamis devastadores. Para Cohen, se requiere pensamiento innovador, liderazgo firme y producción a gran escala y bajo costo.

