El Dr. Alon Stopel remarcó que “Israel debe entender que está entrando en una era en la que los programas tecnológicos nacionales deben ser parte de su estrategia política y de seguridad”.
Itongadol/Agencia AJN.- En el marco de la Conferencia de Economía Global de Calcalist y Discount, el presidente de la Autoridad de Innovación de Israel (IIA, por sus siglas en inglés), Dr. Alon Stopel, aseguró que “el juego global ya comenzó, y muchos países están tratando de imitarnos’’. En la misma línea, señaló que ‘‘Israel debe entender que está entrando en una era en la que los programas tecnológicos nacionales deben ser parte de su estrategia política y de seguridad”.
Stopel describió tres “olas” tecnológicas que, según él, moldearán la economía global en la próxima década —chips, cuántica y bio-convergencia— y urgió al gobierno a tratarlas como prioridades estratégicas nacionales.
“Nosotros no estamos mirando solo el corto plazo, sino las próximas olas tecnológicas. Estamos preguntando cómo asegurar que Israel siga siendo un jugador significativo en el juego global, y qué debe hacerse para preservar el liderazgo del high-tech israelí a largo plazo”, expresó Stopel.
Además, detalló que la IIA opera con un presupuesto anual de alrededor de 2.000 millones de shekels, centrado en áreas donde la inversión del sector privado es insuficiente.
“Nuestro papel es corregir fallas de mercado. Apoyamos la investigación académica, a emprendedores privados, a empresas y consorcios, y trabajamos para eliminar barreras regulatorias que impiden que las tecnologías lleguen al mercado”, agregó.
Según Stopel, el Estado judío se encuentra actualmente posicionado como uno de los ecosistemas de deep-tech líderes del mundo.

En ese sentido, destacó que “en los últimos seis años se recaudaron aquí 28.000 millones de dólares en deep-tech, el 36% del total de la recaudación. Hay más de 1.500 empresas de deep-tech activas en Israel”.
La primera ola estratégica, explicó, es la industria de chips, que se encuentra en el corazón de una carrera global.
“Los países están invirtiendo cientos de miles de millones de dólares porque los semiconductores son ahora parte de la seguridad nacional. Aproximadamente el 10% de la fuerza laboral del high-tech israelí trabaja en chips. Intel, Tower, Nova y Camtek son solo algunas de las empresas insignia”, subrayó.
La inteligencia artificial, añadió el titular de la IIA, aceleró la demanda de obleas de silicio y de empaquetado avanzado.
La segunda ola, afirmó, es la tecnología cuántica, que abarca computación y comunicaciones: “Estamos en un período en el que las tecnologías cuánticas están convirtiéndose en centrales para la planificación de seguridad nacional. En Israel hay actividad a lo largo de toda la pila tecnológica, desde qubits hasta software”.
Finalmente, a la hora de hablar de la tercera ola, la bio-convergencia, es decir la fusión de biología e ingeniería, concluyó: “El potencial es enorme. Estamos hablando de un mercado de 3 a 4 billones de dólares. Hasta un 60% de la producción global dependerá eventualmente de procesos biológicos”.

