Itongadol/Agencia AJN.- Las principales organizaciones judías de Nueva York elogiaron algunos aspectos del plan del alcalde, Zohran Mamdani, para combatir el antisemitismo, pero criticaron que la propuesta ignore el antisionismo y el odio relacionado con Israel.
La Federación-UJA, el Consejo de Relaciones de la Comunidad Judía, la oficina local del Comité Judío Estadounidense y la Junta de Rabinos afirmaron que el plan «contiene varios elementos positivos, incluido un aumento de los fondos de seguridad para las instituciones judías y la ampliación de programas de eficacia comprobada», pero “no aborda una cuestión central que el propio alcalde ha perpetuado: la retórica que demoniza y deslegitima a Israel conduce inevitablemente a atacar a los judíos neoyorquinos”.
Moshe Davis, titular de la Oficina de Lucha contra el Antisemitismo del Ayuntamiento durante la administración anterior, dijo que las medidas de seguridad “ayudarán en gran medida a salvaguardar a los judíos neoyorquinos contra intentos de ataques terroristas llevados a cabo por quienes buscan ‘globalizar la Intifada’”.
No obstante, «parece ignorar a los manifestantes antiisraelíes que atacan sinagogas y al odio que se enseña en nuestros espacios educativos. Al hacer eso, parece hacer un esfuerzo consciente para borrar la conexión entre la violencia contra los judíos que estamos viendo en nuestra ciudad y la propaganda antiisraelí que claramente la alimenta», añadió.
El concejal Eric Dinowitz, copresidente del Grupo de Trabajo para Combatir el Antisemitismo, dijo: “Hay mucho que agradecer en la estrategia del alcalde, en particular su enfoque en la educación, la prevención y en garantizar que los judíos neoyorquinos puedan vivir abiertamente y con orgullo en nuestra ciudad. Sin embargo, esta estrategia desaprovecha la oportunidad de afrontar la realidad de la intersección entre el antisionismo y el antisemitismo».
«No podemos ignorar que atacar o excluir a los ‘sionistas’ puede convertirse -y de hecho se ha convertido- en una forma conveniente de disfrazar el antisemitismo como un desacuerdo político», afirmó.

