Itongadol.- «Hoy el sionismo tiene una impronta y está reconocido en todos los sectores comunitarios. Nos une a todos y entonces me parece que está bueno darle ese marco. He laburado en diferentes lugares de la comunidad y creo que perfectamente puedo llevar esa tarea adelante», aseguró Gabriel Gorenstein, titular del Likud, a Itongadol.
Itongadol.- Esta medianoche vence el plazo para presentar candidaturas a la presidencia de la Organización Sionista Argentina y habría cinco postulantes: Gabriel Gorenstein, por el Likud; Mario Sobol, por Avodá; Pablo Soskin, por el Movimiento Sionista Democrático de Santa Fe; Elías Sporn, por Plural JAI; y Java Starowiejski, por Hanoar Hatzioní.
No obstante, los partidos suelen consensuar una lista única, a fin de evitar la realización de elecciones, con las implicancias económicas y logísticas -dificultades con el padrón incluidas- que estas conllevan, más en esta época de pandemia del nuevo coronavirus COVID-19.
De hecho, la Inspección General de Justicia dictaminó que no pueden realizarse comicios en este contexto.
En cualquier caso cambiaría el signo político, tras dos mandatos de dos años bajo la conducción de Mercaz, que sumido en una crisis interna no presentaría aspirante a suceder al reelecto Sergio Pikholtz, desconocido internacionalmente.
El 15 de septiembre se realizó una asamblea por videoconferencia, que no fue notificada a los medios comunitarios y pasó a un cuarto intermedio hasta el 12 de noviembre con la intención de que se logre una lista única de renovación de autoridades.
Al respecto Itongadol entrevistó a Gorenstein.
– ¿Por qué la OSA es un bastión tan pretendido por la dirigencia comunitaria?
– Históricamente, algunos movimientos la han utilizado para hacer un ensayo para personas que después estuvieron en otros cargos en la comunidad, pero creo que en los últimos años tiene un posicionamiento que la hace mucho más interesante como lugar de acción. Hoy la OSA está saneada y con recursos para poder hacer actividades, entonces eso permite dejar volar la imaginación y hacer proyectos ambiciosos.
– ¿Cómo dirimirán quién encabezará la institución?
– No está claro y este es uno de los problemas. Hay 15 ó 16 movimientos reconocidos por la OSA y cinco candidatos a presidente, así que el juego es muy amplio. Entiendo que sería una negociación de cargos, viendo cuántos apoyan a cada uno. Me parece que esa sería la lógica…
– ¿Creés que tenés posibilidades?
– Entiendo que sí. Me parece que más allá de mi militancia de toda la vida en un factor -primero en la tnuá (Betar) y después en el Likud- tengo las herramientas como para poder llevar adelante un lugar de consenso, en el cual vamos a tener que trabajar en el día a día, gane quien gane, con gente que no es de nuestro espacio. Hay que romper ese paradigma y dejar en claro que hay que laburar todos con el mismo objetivo.
– Sobol es un histórico de la comunidad, ¿creés que estás en igualdad de condiciones?
– Creo que todos estamos en igualdad de condiciones, aunque hay algunas cuestiones en el medio que tienen que ver con los perfiles, sobre lo que todos, desde lo discursivo, decimos que tiene que pasar, de cómo y qué tan amplias son las convocatorias, a qué sectores y franjas etarias y demás, hay que obrar en consecuencia.
– ¿Cuál es tu mensaje final para esta nota?
– Hoy tenemos una vara muy alta, una OSA que queda muy bien posicionada en lo comunitario y hay muchos proyectos para impulsarla aún más. Hay que poder trabajar no solo entre los movimientos, sino que la idea es convocar y tener interrelación con el resto de las organizaciones comunitarias, como FACCMA y la B’Nai B’Rith; o sea, volver a involucrar a instituciones que en su momento lo estuvieron y estar todas juntas laburando.
– ¿Y cuál es tu mensaje para quienes deberían apoyar tu candidatura a presidente de la OSA?
– Básicamente, la forma en que he trabajado formando equipos de laburo, escuchando a la gente y, a partir de eso, construyendo. Me parece que hay cuestiones que tienen que ver con tener en claro cómo llevar la tarea adelante y cumplir con las cosas. Y por último, hoy el sionismo tiene una impronta y está reconocido en todos los sectores comunitarios. Nos une a todos y entonces me parece que está bueno darle ese marco y creo que soy la persona que puede hacerlo. He laburado en diferentes lugares de la comunidad y creo que perfectamente puedo llevar esa tarea adelante.
– Sos joven, pero ¿te haría feliz y coronaría un deseo tuyo el llegar a presidir la OSA?
– Sí, por supuesto.