El Gobierno de George W. Bush rechaza los llamados «asesinatos selectivos», pero se cuida mucho de condenar las acciones israelíes contra líderes palestinos, que en buena medida son posibles gracias a la ingente ayuda militar que Washington destina a Israel.
A lo que más llega es a pedir al Ejecutivo del primer ministro, Ariel Sharon, que «ejerza la moderación» y «tenga en consideración las consecuencias» que actos como éste pueden tener en la escalada de violencia y en el futuro del proceso de paz en la región.
«Hacemos un llamamiento a todas las partes durante este periodo de tiempo a que ejerciten la moderación y ayuden a llevar la calma a la región, de manera que podamos volver a avanzar en la idea de dos estados (Israel y Palestina)», señaló el portavoz.
McClellan consideró que la muerte de Yasin en el ataque llevado a cabo hoy en la franja de Gaza no tiene por qué resultar fatal para el proceso de paz y subrayó que Washington sigue comprometido con la «Hoja de Ruta» y la creación de un estado palestino en 2005.
Tampoco lo vinculó directamente al anunciado plan de Israel de retirarse de la franja de Gaza y aseguró que las negociaciones para conseguir que esa retirada sea efectiva «siguen adelante».
De esto habló el ministro israelí de Exteriores, Silvan Shalom, durante su visita a Washington, donde se reunió hoy con el secretario de Estado, Colin Powell, y el vicepresidente, Dick Cheney.
Según McClellan, Shalom «expuso algunas ideas positivas e interesantes (…) que tienen el potencial de ser históricas y de las que seguiremos hablando con el Gobierno de Israel».
Washington negó que Israel le comunicara con anticipación el ataque israelí, después de que HAMAS dijera en un comunicado que la acción con misiles no pudo realizarse sin consentimiento de EEUU.
La Consejera de Seguridad Nacional, Condoleezza Rice, afirmó a la cadena de televisión NBC que ningún funcionario estadounidense recibió aviso previo del ataque militar israelí.
La misma versión dio Shalom, quien afirmó hoy que EEUU no estaba al tanto y aseguró que «la decisión de llevar a cabo esta acción esta mañana en Gaza fue adoptada por el Gobierno de Israel».
«Estamos haciendo todo lo posible para coordinar nuestros próximos pasos con la administración estadounidense, pero esto no incluyó esta acción llevada a cabo hoy en Gaza», afirmó Shalom.
El jefe de la diplomacia israelí subrayó que el asesinato del líder del Movimiento de Resistencia Islámica (HAMAS) fue un acto «puramente de autodefensa» y consideró que la acción puede beneficiar el avance del proceso de paz en la región.
«Puede llevar a todos los líderes de Hamas, la Yihad Islámica y otras organizaciones radicales a entender que pagarán por sus crímenes y por las instrucciones que dan a los terroristas suicidas» que cometen atentados en Israel, señaló el ministro.
Shalom aseguró que el Gobierno del primer ministro, Ariel Sharon, tiene la disposición para hablar con la Autoridad Nacional Palestina (ANP), pero subrayó que no se puede ignorar que hay grupos palestinos «que hacen todo lo posible por dañar a Israel».
Preguntado sobre la decisión de realizar el ataque en este momento, el ministro contestó que «la pregunta adecuada es por qué no se produjo en el pasado, ya que el jeque Yasin y su organización Hamas son responsables de los asesinatos de mas de 400 israelíes».
EFE fpb/mla/emr/rt
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