Las autoridades de la DAIA y la Embajada de la República Checa rindieron un homenaje a las víctimas del Holocausto y en particular a quienes vivían en Checoslovaquia antes del desmembramiento de ese país por el nazismo.
El acto se realizó en la sede de la embajada Checa de Buenos Aires y fue encabezado por el embajador Stepan Zajac.
También participaron el embajador de Israel en la Argentina, Daniel Gazit, los presidentes de la DAIA, Aldo Donzis, y de la AMIA, Guillermo Borger, representantes diplomáticos de países europeos y sobrevivientes de la Shoá.
Además participaron el secretario general de la AMIA, Julio Schlosser, y el presidente de B’nai B’Brith Argentina, Mario Brodsky, entre otros dirigentes.
Después de encenderse el Ner Zicaron (vela de recordación) en memoria de los 6 millones de judíos exterminados durante la Shoá, hicieron uso de la palabra el embajador Zajac, Donzis y la sobreviviente Smuk de Bernath.
El embajador Zajac describió la relación entre los checos y el pueblo judío, que se remonta a la época de la destrucción del segundo Templo de Jerusalem, a lo ocurrido cuando los nazis dominaron su país.
“Los cambios políticos en Europa Central y del Este en 1989 significaron el restablecimiento de la democracia y dentro de ella constituyeron también la oportunidad de enderezar y hacer cuentas con nuestra propia historia. Es por ello que la nueva República Checa asumió el compromiso de estar al frente del esfuerzo reparador de la comunidad internacional frente a la comunidad judía”, destacó en su discurso Zajac.
En este sentido, el diplomático destacó “la iniciativa checa para la creación del Instituto Europeo para el Legado de la Shoá que además de sus tareas de investigación se propone retomar la compleja, sensible y mucho tiempo postergada problemática de restituciones de la propiedad”.
“Creo firmemente que este ejercicio reflexivo, del que el acto conmemorativo de hoy forma parte, no solamente que es necesario para poder sacar lecciones e interpretar con honestidad la historia, sino que resulta imperante para las sociedades con el fin de crear sus propios antídotos para contrarrestar las toxinas del odio e intolerancia sea racial, religiosa o de ideas políticas”, concluyó Zajac.
Por su parte, Donzis resumió la historia de Checoslovaquia durante la Shoá y recordó a los justos que salvaron vidas judías Milena Jesenská y Premysl Pitter.
“Nos sentimos honrados y reconocidos por el hecho que nos hayan abierto las puertas de esta embajada para conmemorar la Shoá y rendir homenaje a nuestros hermanos masacrados por la maquinaria de la muerte nazi en la entonces Checoslovaquia, así como honrar a los queridos sobrevivientes que hoy nos acompañan”, expresó el dirigente.
Donzis afirmó que “frente a quienes de manera perversa pretenden negar o minimizar la Shoá, ustedes (los sobrevivientes) se transforman en la más efectiva denuncia contra estos antisemitas de distintas latitudes, incluido nuestro propio país”.
El líder de la representación política de la comunidad judía argentina también valoró el compromiso de la República Checa a través de su participación en la Internacional Task Force.
“Reafirmamos juntos nuestra común vocación de honrar la memoria de los mártires denunciando todo intento negacionista, todo acto antisemita, toda violación de los Derechos Humanos”, sostuvo, por último, Donzis.
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