Itongadol/Agencia AJN.- La empresa estadounidense de ciberseguridad Kiteworks adquirió la startup israelí Bonfy.AI en una operación cuyo valor se estima en decenas de millones de dólares, aunque las compañías no revelaron oficialmente el monto de la transacción.
La adquisición incorpora a la plataforma de Kiteworks una tecnología desarrollada para identificar y controlar información sensible en tiempo real, incluso en el momento en que los datos son intercambiados con sistemas de inteligencia artificial y agentes autónomos.
La tecnología de Bonfy.AI permite clasificar la información en el mismo momento en que es transferida y aplicar políticas de seguridad antes de que la operación se complete. De esta manera, puede determinar si un intercambio de información debe autorizarse, limitarse o bloquearse según el contenido y el contexto de la transferencia.
Kiteworks incorporará esta tecnología a su denominado Data Control Plane, con el objetivo de ampliar su capacidad para administrar información sensible mientras circula dentro de una empresa y cuando sale de sus sistemas.
La operación busca abordar una de las principales dificultades que enfrentan actualmente las compañías: conocer dónde se encuentra almacenada la información sensible no necesariamente permite controlar qué ocurre cuando esos datos son utilizados, compartidos o transferidos.
Durante los últimos años, las empresas desarrollaron sistemas para identificar información confidencial almacenada en bases de datos, servicios en la nube y otras plataformas. Sin embargo, esos inventarios no siempre determinan qué debería suceder cuando los datos comienzan a circular.
El desafío se volvió aún mayor con la expansión de las herramientas de inteligencia artificial dentro de las organizaciones. Los sistemas de IA pueden acceder a información corporativa, generar respuestas y ejecutar acciones en nombre de los empleados, lo que aumenta la necesidad de tomar decisiones de seguridad mientras los datos están siendo utilizados.
Por ejemplo, un empleado puede estar a punto de enviar un correo electrónico con un archivo confidencial adjunto, mientras que un asistente de IA puede generar una respuesta utilizando información privada de una empresa. Del mismo modo, un agente autónomo puede recuperar datos de un sistema y transmitirlos automáticamente a otra plataforma.
En todos esos casos, la decisión sobre si la información puede ser transferida debe tomarse en tiempo real.
Una startup israelí fundada en 2024
Bonfy.AI fue fundada a comienzos de 2024 por los emprendedores de ciberseguridad Gidi Cohen y Danny Kibel, con el objetivo de desarrollar una alternativa a las herramientas tradicionales de prevención de pérdida de datos, conocidas como DLP, que consideraban insuficientes para el nuevo entorno generado por la inteligencia artificial.
La compañía salió de su etapa de desarrollo reservado en junio de 2025, cuando anunció una ronda Seed de 9,5 millones de dólares liderada por el fondo israelí TLV Partners, con la participación de Saban Capital Group, del empresario Haim Saban.
Cohen cuenta con una amplia trayectoria en el sector. Anteriormente fundó y dirigió Skybox Security, cuya tecnología fue utilizada por más de 500 compañías del índice Global 2000 antes de que la empresa fuera adquirida por capital privado en 2018 por 375 millones de dólares.
Kibel, quien se desempeña como director de tecnología de Bonfy.AI, anteriormente dirigió como CEO la compañía de gestión de identidades Idaptive y posteriormente estuvo al frente de las operaciones globales de investigación y desarrollo de CyberArk, tras la adquisición de Idaptive.
En sus primeros años, Bonfy.AI se concentró especialmente en sectores regulados y con elevados requisitos de seguridad, como salud, finanzas, seguros, servicios jurídicos y medios de comunicación.
Estas industrias enfrentan una presión creciente para incorporar herramientas de inteligencia artificial sin comprometer información sensible ni incumplir las exigencias regulatorias.
De la prevención de pérdida de datos al contexto
Una de las diferencias centrales de la tecnología desarrollada por Bonfy.AI frente a los sistemas tradicionales de DLP está en la forma de evaluar el riesgo.
Las herramientas convencionales suelen buscar patrones asociados con información sensible para determinar si una transferencia puede representar un riesgo. Bonfy.AI, en cambio, desarrolló su plataforma alrededor de la lógica empresarial y el contexto de comportamiento.
El sistema busca evaluar no solamente qué información está siendo intercambiada, sino también las circunstancias en las que se produce la transferencia.
“El riesgo se crea cuando los datos se mueven, no cuando están almacenados”, afirmó Cohen, CEO y fundador de Bonfy.AI, al anunciar la adquisición.
“Kiteworks le proporciona a esa tecnología un plano de control y un alcance que no podríamos haber construido por nuestra cuenta”, agregó.
La adquisición coloca la tecnología de Bonfy.AI dentro de una plataforma de mayor escala. Kiteworks afirma que sus productos protegen a más de 100 millones de usuarios finales en miles de empresas y organismos gubernamentales.
La compañía busca de esta manera ampliar sus capacidades para gobernar el movimiento de información sensible en un momento en el que la adopción de herramientas de inteligencia artificial está modificando la forma en que las organizaciones almacenan, utilizan y transfieren sus datos.
Para Bonfy.AI, la operación representa además la incorporación de una tecnología desarrollada en Israel a una plataforma global de ciberseguridad, en un sector en el que las empresas israelíes se consolidaron como actores relevantes a nivel internacional.

