Itongadol/Agencia AJN.- En el marco del evento anual de la AMIA previo a Rosh Hashaná (Año Nuevo Judío), como orador principal de la noche, el presidente de la Corte Suprema de Justicia y presidente del Consejo de la Magistratura, Horacio Rosatti, reflexionó sobre como esta festividad del calendario hebreo puede llevar a “generar una sociedad mejor”.
“Rosh Hashaná lo que nos permite, a través de este viaje de introspección, es analizar nuestras conductas pasadas y procurar ser una mejor persona hacia el futuro”, destacó Rosatti.

“Puedo citar siempre esta imagen de los cuatro nadadores que se tiran a la pileta de natación en una competencia. Hay uno que es egoísta, uno que es altruista, otro que es envidioso, y hay un cuarto nadador. Todos nosotros, cuando hacemos el viaje retrospectivo hacia nuestra conciencia, vamos a descubrir que tenemos conductas envidiosas, conductas egoístas y conductas altruistas. En esta competencia originaria, donde todos quieren ganar, los cuatro nadadores quieren llegar primero. Imaginemos al cuarto nadador que tiene un ataque al corazón. El egoísta seguirá nadando porque es el que piensa en sí mismo y no piensa en el prójimo, y se justificará diciendo ‘yo no generé el padecimiento que tiene el cuarto nadador, por eso voy a seguir nadando, quiero mi propio beneficio y no me interesa el prójimo’”, relató.
“El altruista parará, auxiliará al competidor desafortunado a riesgo de perder la competencia, porque está pensando primero en el prójimo antes que en su propio beneficio. Y el envidioso, que es un comparatista, se alegrará del infortunio del cuarto nadador, pero no solamente eso. Si ve que alguien lo supera, lo agarrará del tobillo y lo tirará para atrás, porque él está dispuesto a progresar menos siempre que los demás progresen menos que él”, continuó con su alegoría.
“La moraleja de esta imagen es que en una sociedad donde hay componentes altruistas, egoístas, envidiosos, en una sociedad, si prevaleciera el egoísmo, el bienestar personal con prescindencia del prójimo, tal vez esa sociedad podría funcionar con un Estado que auxilie a los más desventajados, a los que se queden en la necesidad de la competencia, porque tienen una afección”, reflexionó Rosatti.

“Si todos fuéramos altruistas, seguramente no serían necesarias las instituciones y casi seguramente tampoco el derecho, porque no habría ni desconfianza ni temor a la coacción. Pero si lo que prevaleciera fuera la envidia y todos nos tomáramos del tobillo para tirar hacia atrás, entonces ninguno llegaría al final. No se puede construir una sociedad si lo que predomina es la envidia”, agregó el presidente de la Corte Suprema de Justicia.
“Por eso, en esta época de reflexión, de introspección, en este preludio de la posibilidad del cambio que celebra el Año Nuevo Judío, la creación del hombre, la esperanza que nos da es, y yo creo que esto ocurre en todas las religiones, que podemos cambiar. Y esto es revelador, es maravilloso, que a partir de esta introspección podemos ser un poco diferentes, un poco mejores. Y si nosotros somos un poco mejores, seguramente vamos a generar una sociedad mejor”, concluyó.
En el evento también estuvo presente el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, quien manifestó: “Cada etapa del camino nos permite retomar fuerzas. Tomar conciencia del rumbo. Se habló mucho de este momento de reflexión. El momento de cada año nos permite repensar, evaluar, renovar esperanzas. Tener la certeza de que, si tiramos juntos, muchas cosas se pueden hacer porque Hashem está con nosotros”.


“Este es un espacio de memoria, reflexión, de reunión, esta es una comunidad, la Argentina y la ciudad de Buenos Aires, donde la convivencia pacífica es cotidiana. Pero esa convivencia, que ya es identidad, nunca hay que darla por garantizada. Se debe trabajar todos los días”, agregó.
Durante el acto estuvo presente el ministro de Salud de la Nación, Mario Lugones.

