Inicio ANTISEMITISMO Portugal. Estudiante israelí denuncia amenazas de muerte, afiches antisemitas y apoyo a Hamás en la Universidad de Coimbra

Portugal. Estudiante israelí denuncia amenazas de muerte, afiches antisemitas y apoyo a Hamás en la Universidad de Coimbra

Por Gustavo Beron
0 Comentarios

Itongadol/Agencia AJN.- Las autoridades portuguesas solicitaron la apertura de una investigación penal por presuntos actos de antisemitismo, incitación al odio y amenazas contra Bar Harel, un estudiante de doctorado israelí-estadounidense-portugués de la Universidad de Coimbra, quien denunció haber sido blanco de afiches hostiles, banderas de Hezbollah, amenazas de muerte y una presunta agresión física.

El caso se centra en una serie de denuncias presentadas por Harel, quien afirmó que material antisemita y contrario a Israel apareció en distintas facultades de la universidad entre julio de 2024 y mayo de 2026.

Entre las consignas mencionadas en las denuncias figuran frases como «Los sionistas deberían llevar un certificado que demuestre que son humanos», «Cuidado con los sionistas», «Ataca a tu sionista local» y «Muerte a las FDI».

Las denuncias también señalan la presencia de banderas de Hezbollah dentro del campus, junto con imágenes de apoyo a Hamás y un afiche que presentaba al exlíder terrorista Yahya Sinwar como un «héroe». Las autoridades indicaron que estos hechos podrían constituir, entre otros delitos, una forma de glorificación pública de una organización terrorista.

Harel aseguró además haber recibido amenazas de muerte, entre ellas una en la que le dijeron que «tu familia merece un segundo Holocausto».

También denunció haber sido agredido físicamente por llevar una pequeña bandera israelí en su mochila.

Según los reportes, la situación llevó finalmente al estudiante a abandonar sus estudios de doctorado en ingeniería informática en la Universidad de Coimbra.


Pedido de investigación penal

El Ministerio de Educación Superior de Portugal remitió el caso al fiscal general Amadeu Guerra, al departamento central de investigación criminal y a los fiscales de Coimbra, solicitando que se investiguen posibles delitos de discriminación, incitación al odio y la violencia, amenazas, lesiones y glorificación pública de una organización terrorista.

La decisión se produjo después de que la oficina del primer ministro portugués enviara una carta al Ministerio de Educación Superior el 22 de mayo, tras recibir una denuncia de ciudadanos a comienzos de ese mismo mes.

El Ministerio señaló que por el momento no conoce la identidad de las personas responsables de los hechos denunciados y que no dispone de información adicional más allá del material presentado en las distintas denuncias.

El caso también había sido analizado por el Defensor del Pueblo de Portugal, que en marzo de 2026 determinó que la Universidad de Coimbra no había respondido adecuadamente a las denuncias de Harel.

El organismo describió la actuación de la universidad como de «pasividad sustancial» y sostuvo que la institución no había adoptado medidas suficientes para prevenir, reducir o resolver la situación. También cuestionó que la universidad hubiera amenazado a Harel con iniciar acciones legales si hacía público el caso, una conducta que calificó como una vulneración de sus derechos fundamentales.

La Universidad de Coimbra rechazó las acusaciones de que no hubiera asistido al estudiante. La institución afirmó que, desde que recibió las primeras denuncias, le ofreció acceso a «los servicios competentes, incluido apoyo psicológico».

La universidad sostuvo además que las acusaciones eran «generales» y no incluían datos concretos como la identificación de los responsables, los lugares exactos o los momentos en que habrían ocurrido los hechos, lo que, según afirmó, dificultó verificar las denuncias y adoptar medidas pese a haber solicitado información adicional a Harel.

La institución también aseguró que los afiches mencionados en las denuncias no fueron encontrados dentro del campus.

A su vez, la universidad afirmó que había remitido el caso a las autoridades correspondientes y señaló que también había sido informada de una acusación según la cual Harel habría exigido tres millones de euros para retirar acciones legales contra la institución.

La universidad aseguró que rechazó «inmediatamente» esa exigencia.

Reacción de Israel

La Embajada de Israel en Portugal celebró la decisión de las autoridades portuguesas de avanzar con la investigación.

«Nos complace saber que las autoridades portuguesas decidieron abrir una investigación sobre el antisemitismo en la Universidad de Coimbra», señaló la representación diplomática en una publicación en Facebook.

La embajada también pidió a las autoridades continuar trabajando contra el antisemitismo e investigar otros casos que, según indicó, ya fueron puestos en su conocimiento.

Harel, por su parte, sostuvo que las pruebas presentadas «hablan por sí mismas» y destacó que las denuncias se habían extendido durante varios años.

«Estamos en esta batalla desde hace varios años. Me alegra que las autoridades hayan decidido abrir una investigación después de numerosas denuncias que llegaron incluso al Parlamento Europeo y después de una decisión sin precedentes en el continente por parte del Defensor del Pueblo de Portugal», afirmó.

El estudiante agregó que su objetivo es garantizar que «los estudiantes israelíes y judíos ya no sean blanco del odio en las instituciones educativas y que la ley se aplique por igual».

Harel señaló que recibió asistencia jurídica, incluida la colaboración de la Asociación Internacional de Abogados y Juristas Judíos, durante el proceso.

También te puede interesar

Este sitio utiliza cookies para mejorar la experiencia de usuario. Aceptar Ver más