Itongadol/Agencia AJN.- Los enemigos se esconden bajo tierra, mientras que el jefe del Estado Mayor israelí, Eyal Zamir, se dirigió al frente para celebrar un ‘Seder de Pésaj’ con los soldados de la división de reserva en el norte.
Zamir compartió la lectura de la Hagadá con reservistas de la 146ª División, en una zona operativa cercana a la frontera con el Líbano, donde continúan las hostilidades con el grupo terrorista Hezbollah.
El gesto del jefe militar se da en un contexto de tensión sostenida, con ataques recurrentes desde territorio libanés y operaciones defensivas por parte de Israel. A pesar de este escenario, Zamir eligió pasar la festividad junto a las tropas en el terreno.
La presencia del máximo comandante militar en el frente contrasta con el accionar de los líderes de organizaciones terroristas como Hezbollah, que operan desde estructuras subterráneas y evitan la exposición directa.

