Itongadol/Agencia AJN.- La empresa de defensa Rafael Advanced Defense Systems confirmó que entregó hace unos cuatro meses a la Fuerza Aérea israelí el sistema láser de defensa aérea Iron Beam, considerado uno de los más avanzados del mundo, aunque todavía no ha sido activado en el actual conflicto con Irán.
El sistema está diseñado para interceptar cohetes de corto alcance y drones, pero su implementación requiere tiempo. “Entregamos a la Fuerza Aérea el sistema de defensa más avanzado del mundo, pero como cualquier sistema complejo, no se vuelve operativo de un día para el otro”, explicó el CEO de la compañía, Yoav Turgeman.
El ejecutivo comparó el proceso con la incorporación del F-35 Lightning II, que tampoco entró en operación inmediata tras su adquisición. Según Turgeman, la activación depende de los procesos internos de la Fuerza Aérea y no de la provisión del sistema, que se realizó en tiempo y forma.
Mientras tanto, Israel continúa utilizando sistemas ya consolidados como Cúpula de Hierro y Honda de David, también desarrollados por Rafael, en medio de la guerra regional que ya lleva cerca de un mes y que incluye ataques desde Irán y la participación de Hezbollah desde el Líbano.
Turgeman destacó que existe una “carrera constante de aprendizaje” entre Israel y sus enemigos, en la que ambas partes buscan superarse tecnológicamente. En ese marco, aseguró que una parte significativa del armamento utilizado por la Fuerza Aérea en los ataques contra Irán fue desarrollado por la propia empresa.
En el plano económico, Rafael reportó resultados récord en 2025, con nuevos pedidos por unos 33.000 millones de shekels (10.600 millones de dólares) y una cartera total que alcanzó los 74.000 millones de shekels (23.700 millones de dólares). La compañía registró además un fuerte crecimiento en ventas y ganancias, consolidándose junto a otras firmas clave del sector como Israel Aerospace Industries y Elbit Systems.
En paralelo, el gobierno israelí avanza en un plan para privatizar parcialmente la compañía. La propuesta contempla la venta de hasta el 49% de sus acciones a inversores institucionales, lo que podría valorar a Rafael entre 60.000 y 70.000 millones de shekels (hasta 22.400 millones de dólares).
Pese a estos avances, la puesta en funcionamiento del Iron Beam sigue siendo una incógnita en el corto plazo, en un contexto donde la presión operativa sobre los sistemas de defensa aérea continúa en aumento.
Fuente: CTech

