Itongadol/Agencia AJN.- El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, condenó los ataques lanzados el sábado por Estados Unidos e Israel contra Irán, calificándolos como una intervención militar “injustificada” y “peligrosa” fuera del marco del derecho internacional, en un nuevo distanciamiento respecto a la política de Washington.
En la misma línea, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, aseguró que España no autorizará el uso de las bases militares conjuntas en su territorio para operaciones contra Irán. “Con base en toda la información de la que dispongo, las bases no están siendo utilizadas para esta operación militar”, declaró a la televisión pública española.
Albares subrayó que el Gobierno “no autorizará el uso de las bases para nada que exceda el acuerdo vigente o que sea inconsistente con las Naciones Unidas”, en referencia a la base naval de Naval Base Rota y la base aérea de Morón Air Base.
Estados Unidos opera en ambas instalaciones bajo un régimen de uso conjunto, aunque la soberanía permanece en manos españolas.
Por su parte, la ministra de Defensa, Margarita Robles, afirmó que las bases “no prestarán apoyo, salvo que en algún caso fuera necesario desde una perspectiva humanitaria”.
Las declaraciones se producen después de que mapas del portal de seguimiento aéreo FlightRadar24 mostraran que al menos 15 aeronaves estadounidenses despegaron desde bases en el sur de España desde el inicio de los ataques contra Irán. Según esos registros, al menos siete habrían aterrizado posteriormente en la base aérea de Ramstein, en Alemania.
El Gobierno español también condenó los ataques de represalia lanzados por Irán contra países del Golfo, advirtiendo sobre el riesgo de una escalada regional que desestabilice aún más Oriente Medio.
La postura de Madrid contrasta con la adoptada por otras grandes potencias europeas y marca una posición diferenciada dentro del bloque comunitario respecto a la ofensiva militar en curso.

