Itongadol/Agencia AJN.- El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, mantuvo una reunión con el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, en un contexto de alta tensión entre Teherán y Washington y de crecientes temores a una mayor desestabilización regional.
El encuentro tuvo lugar en Ankara y formó parte de una ronda de contactos diplomáticos destinados a analizar el escenario regional y las perspectivas de una salida política al conflicto entre Estados Unidos e Irán. Desde el gobierno turco señalaron que la prioridad es evitar una escalada militar y fomentar canales de diálogo.
Durante la reunión, Erdogan expresó la disposición de Turquía a actuar como facilitador entre ambas partes. Ankara considera que el diálogo sigue siendo la única vía viable para reducir las tensiones y prevenir un conflicto de mayor alcance en Medio Oriente.
Por su parte, Araqchi transmitió que Irán no descarta conversaciones con Estados Unidos, siempre que se den en términos que considere justos. Sin embargo, dejó en claro que las capacidades defensivas iraníes no forman parte de ninguna negociación, marcando un límite explícito a cualquier eventual proceso de diálogo.
El canciller iraní también sostuvo que su país mantiene una postura de apertura diplomática, aunque advirtió que Teherán está preparado para responder ante cualquier agresión externa. Esa combinación de mensajes refleja la estrategia iraní de mantener abiertas las vías políticas sin ceder en cuestiones que considera estratégicas.
La reunión entre Erdogan y Araqchi se produjo en un momento de intensos movimientos diplomáticos en la región, mientras distintos actores buscan contener una escalada que podría tener consecuencias directas sobre la estabilidad regional y los equilibrios de poder en Medio Oriente.

